Lo mejor:

Sídrome de Abt-Letterer-Siwe



La histiocitosis de células de Langerhans (también conocida como enfermedad de Abt-Letterer-SiweHistiocitosis X y enfermedad de Hand-Schüller-Christian) es una enfermedad rara que involucra la proliferación anormal de células de Langerhans, células anormales que provienen de la médula ósea y capaces de migrar desde la piel hasta los linfonodos. Clínicamente las manifestaciones pueden variar desde lesiones óseas aisladas hasta una enfermedad multisistémica. HCL es parte de un grupo de enfermedades sindromáticas llamadas histiocitosis, las cuales se caracterizan por la proliferación anormal de histiocitos (un antiguo término que hace alusión a las células dendríticas activadas y a los macrófagos).

Estas enfermedades se relacionan con otras formas de proliferación anormal de células blancas, tales como la leucemia y los linfomas. La enfermedad ha tenido muchos nombres incluyendo Hand-Schuller-Christian, Abt-Letterer-Siwe e Histiocitosis X, hasta que finalmente fue renombrada en 1985 por la sociedad de histiocitosis.

Es un padecimiento de la niñez, no familiar y que no está restringido a alguna población. Clínicamente provoca diabetes insípida. Otras manifestaciones de esta enfermedad pueden ser exoftalmos, eccema o dermatitis eccematosa, otitis media e infecciones del sistema respiratorio alto. Los ganglios linfáticos, el hígado y el bazo pueden estar aumentados de tamaño.


HCL usualmente afecta a los niños entre 1 y 15 años, con un pico de incidencia entre 5 y 10 años. Entre los niños bajo 10 años, la incidencia anual es de 1 de cada 200.000 niños en Estados Unidos​ y en adultos es bastante más rara, un caso cada 560.000.​ Es mucho más rara en adultos.


En un estudio epidemiológico de casos y controles, realizado en Los Angeles, Cal. Venkatramani et al, encontraron que la población predominante con HCL era de origen hispano y no caucásica (53% vs 18%), por lo que hay que considerar que estudios donde inferian una mayor incidencia en raza caucásica estaba relacionada por el tipo de población estudiada. En este estudio tampoco hubo predominancia del sexo masculino, 43% fueron masculinos y 57% femeninos (Venkatramani R, 2012). Las manifestaciones pulmonares de la Histiocitosis X se caracterizan por darse en jóvenes, fumadores y sobre todo, distribuidas las lesiones en los lóbulos superiores de ambos pulmones.


La HCL es usualmente esporádica sin relación hereditaria pero se ha encontrado cierto patrón familiar en un número limitado de casos. La enfermedad de Hashimoto-Pritzker es una variante congénita de la enfermedad de la HCL crónica diseminada.

Clasificación:

Existen muchas antiguas clasificaciones, actualmente se reconocen tres formas de HCL

Clasificación anteriorClasificación actual
1. Granuloma EosinófiloHCL Crónica Focal
2. Hand-Schuller-ChristianHCL Crónica diseminada
3. Letterer-SiweHCL Aguda Diseminada


Clínica:

La HCL provoca una respuesta inflamatoria inespecífica, la cual incluye fiebre, letargia y pérdida de peso. Los órganos afectados darán síntomas y signos más específicos.

  • Hueso. El síntoma más frecuentemente visto ya sea en la variante unifocal o multifocal de la enfermedad, es el edema y dolor óseo. El cráneo es el hueso que con mayor frecuencia se ve afectado, seguido por los huesos largos de las extremidades superiores y los huesos planos. La infiltración en las manos y pies resulta poco común. Las lesiones son de tipo osteolítica lo cual puede producir fracturas en hueso patológico
  • Piel: Generalmente se manifiesta como rash el cual varía desde lesiones eritematosas hasta pápulas pronunciadas en las áreas de los pliegues. Hasta el 80% de los pacientes con HCl tienen lesiones extensivas y eruptivas en el cuero cabelludo.
  • Médula ósea: La pancitopenia con sobre-infecciones generalmente implican un peor pronóstico. La anemia puede ser debida a un número de factores que no necesariamente implican infiltración a nivel de la médula ósea.
  • Linfonodos: La hepatomegalia (20% de los pacientes), esplenomegalia (30% de los pacientes) y linfoadenopatías (50% de los pacientes) son característicos del cuadro clínico.
  • Glándulas endocrinas: El eje Hipotálamo-Hipófisis comúnmente está involucrado. La diabetes insípida es la más afectada. El déficit hormonal a nivel de la neurohipófisis es permanente.
  • Pulmón: en algunos pacientes que son asintomáticos, el diagnóstico se realiza accidentalmente al encontrar nódulos pulmonares en la radiografía de tórax. En otros casos se observa, tos crónica y disnea.
  • Menos frecuentemente se puede ver afectado el sistema nervioso y el aparato gastrointestinal.

Diagnóstico (DX)

El diagnóstico se realiza por confirmación histológica a través de una biopsia tisular. La tinción de hematoxilina-eosina de la biopsia mostrará algunas características de las células de Langerhans como por ejemplo, granulos plasmáticos rosados y margen celular distintivo . La presencia de granulos de Birbeck en la microscopía electrónica y las características inmunohitoquímicas como por ejemplo la positividad para CD1, resultan pruebas más específicas. Algunos exámenes de laboratorio de rutina como el hemograma, perfil hepático, y otras pruebas sirven para orientar el diagnóstico (principalmente para descartar otras posibles causas). Los exámenes imagenológicos mostrarán lesiones osteolíticas y daño pulmonar. Esto último se puede evidenciar en la radiografía de tórax al mostrar lesiones micronodulares e infiltrados pulmonares en las zonas bajas y medias. La resonancia nuclear magnética o la tomorgafía axial computarizada pude mostrar infiltración a nivel de la silla turca. La medición del eje endocrino y la biopsia de la médula ósea también pueden resultar útiles para el diagnóstico.

Tratamiento (TX)

El tratamiento está indicado para la variante difusa de la enfermedad. Las lesiones óseas solitarias pueden ser manejadas a través de la escisión de la lesión o radioterapia local. Sin embargo la enfermedad sistémica, generalmente requiere quimioterapia. El uso de corticoides sistémicos solos o en coterapia con quimioterapia, es la forma de manejo más habitual. Cremas con corticoides locales pueden ser aplicados para las lesiones en la piel. La deficiencia endocrina generalmente requiere suplementos de por vida, por ejemplo, desmopresina en el caso de diabetes insípida la cual puede ser incluso aplicada vía nasal. Los agentes quimioterapéuticos como por ejemplo los alquilantes, antimetabolitos y los alcaloides de la Vinca ya sea en monoterapia o en terapia combinada pueden llevar a la remisión de la enfermedad difusa.


Pronóstico

El pronóstico en la enfermedad focal es muy bueno. En el caso de la enfermedad sistémica, un 60% tienen un curso crónico, mientras un 31% remite y un 10% muere.

Más información:


Amarantha Vázquez miércoles, 3 de junio de 2020
SÍNDROME DE HALLOPEAU


La acrodermatitis continua de Hallopeau, conocida también como dermatitis repens, es una erupción pustulosa estéril, crónica y localizada, de rara presentación. Aunque en general se la considera una variante de la psoriasis pustulosa, algunos individuos la clasifican como una entidad separada. Se presenta con mayor frecuencia en la edad media de la vida, en mujeres y suele comenzar luego de un traumatismo o infección localizados en un solo dedo.

La acrodermatitis continua, caracterizada por pústulas múltiples con escamas, sobre una base eritematosa, suele quedar localizada distalmente, en uno o dos dedos. Las pústulas pueden coalescer hasta formas lagos de pus y, con el tiempo, se puede diseminar hacia las zonas proximales para comprometer el dorso de las manos, el antebrazo y los pies. La formación de pústulas en el lecho y matriz de la uña suele asociarse con onicodistrofia y aún con anoniquia del dedo afectado. En su evolución, algunos pacientes pueden presentar osteólisis de la falange distal subyacente a la erupción.

El aspecto histológico de la acrodermatitis continua se caracteriza por psoriasis pustulosa con pústulas neutrofílicas subcorneanas. Este trastorno puede confundirse con facilidad con la paroniquia bacteriana o fúngica, debido a la supuración crónica. Otras entidades con las cuales debe hacerse el diagnóstico diferencial son la dermatitis alérgica por contacto y el eccema dishidrótico.

La acrodermatitis continua puede ser resistente al tratamiento. Puede ser tratada en forma tópica con glucocorticoides, calcipotrieno o 5-fluoruracilo o con tratamientos sistémicos como los retinoides, la ciclosporina, el metotrexato y la fotoquimioterapia PUVA.

Dicho síndrome lleva el nombre del médico francés François Henri Hallopeau, quién nació en París el 17 de enero de 1842. Entre sus contribuciones más destacadas podemos mencionar la descripción del liquen escleroso y atrófico y la de la acrodermatitis continua (Des acrodermatitis continues). También hizo importantes aportaciones al conocimiento de la lepra, la tuberculosis cutánea, la tricotilomanía y el linfoma cutáneo postímico que debuta con eritodermia (síndrome de Hallopeau-Besnier).

Amarantha Vázquez martes, 2 de junio de 2020
Síndrome de Angelman


Descripción general

El síndrome de Angelman es un trastorno genético. Causa retraso en el desarrollo, problemas de habla y equilibrio, discapacidad intelectual y, a veces, convulsiones.

Las personas con síndrome de Angelman suelen sonreír y reír frecuentemente, y tienen personalidades felices y excitables.

Los retrasos en el desarrollo, que empiezan entre los 6 y 12 meses, suelen ser los primeros signos del síndrome de Angelman. Las convulsiones pueden comenzar entre los 2 y 3 años.

Las personas con el síndrome de Angelman suelen tener una expectativa de vida casi normal, pero el trastorno no se puede curar. El tratamiento se centra en el manejo de los problemas médicos, de sueño y de desarrollo.

Síntomas

Los signos y síntomas del síndrome de Angelman incluyen los siguientes:

  • Retrasos en el desarrollo, incluso no gatear ni balbucear a los 6 a 12 meses
  • Discapacidad intelectual
  • Ausencia de habla o habla mínima
  • Dificultad para caminar, moverse o equilibrarse bien
  • Sonrisa y risa frecuentes
  • Personalidad alegre y con entusiasmo
  • Problemas para dormir y para permanecer dormido

Las personas que tienen el síndrome de Angelman también pueden mostrar las siguientes características:

  • Convulsiones, que generalmente comienzan entre los 2 y 3 años de edad
  • Movimientos rígidos o espasmódicos
  • Cabeza pequeña, con la parte plana en la parte de atrás de la cabeza
  • Interposición lingual
  • Pelo, piel y ojos de color claro
  • Comportamiento inusual, como aleteo de manos y brazos levantados al caminar
  • Problemas de sueño

Cuándo debes consultar a un médico

La mayoría de los bebés con síndrome de Angelman no muestran signos o síntomas al nacer. Por lo general, los primeros signos del síndrome de Angelman son retrasos madurativos, como la ausencia de gateo o balbuceo entre los 6 y los 12 meses de edad.

Pide una consulta con el médico de tu hijo si sospechas que tiene retrasos madurativos o tiene otros signos o síntomas del síndrome de Angelman.


Causas

El síndrome de Angelman es un trastorno genético. Suele ser causado por problemas en un gen ubicado en el cromosoma 15, que se conoce con el nombre de gen productor de proteína ubiquitina ligasa E3A (UBE3A).

Un gen faltante o defectuoso

Recibes tus pares de genes de tus padres, una copia de tu madre (copia materna) y la otra de tu padre (copia paterna).

En general, las células utilizan la información de ambas copias, pero en un número reducido de genes, solo una copia está activa.

Normalmente, solo la copia materna del gen UBE3A está activa en el cerebro. La mayoría de los casos de síndrome de Angelman se produce a causa de que la copia materna está ausente o dañada.

En unos pocos casos, el síndrome de Angelman se presenta cuando se heredan dos copias del gen paterno, en lugar de una de cada progenitor.

Factores de riesgo

El síndrome de Angelman es poco frecuente. En general, los investigadores no saben qué causa los cambios genéticos que ocasionan el síndrome de Angelman. La mayoría de las personas con síndrome de Angelman no tiene antecedentes familiares de la enfermedad.

A veces, puede heredarse de uno de los padres. Los antecedentes familiares de la enfermedad pueden aumentar el riesgo del bebé de tener síndrome de Angelman.

Complicaciones

Estas son algunas de las complicaciones asociadas con el síndrome de Angelman:

  • Dificultades para alimentarse. La dificultad para coordinar la succión y la deglución puede causar problemas de alimentación en bebés. El pediatra de tu hijo puede recomendar una leche maternizada con alto contenido de calorías para ayudar a tu bebé a aumentar de peso.
  • Hiperactividad. Los niños con síndrome de Angelman suelen pasar rápidamente de una actividad a otra, tener períodos de atención cortos y llevarse las manos o un juguete a la boca. La hiperactividad a menudo disminuye con la edad y, por lo general, los medicamentos no son necesarios.
  • Trastornos del sueño. Las personas con síndrome de Angelman a menudo tienen patrones de sueño y vigilia anormales, y pueden necesitar dormir menos que la mayoría de las personas. Las dificultades para dormir mejoran con la edad. Los medicamentos y la terapia conductual pueden ayudar a controlar los trastornos del sueño.
  • Curvatura de la columna vertebral (escoliosis). Algunas personas con síndrome de Angelman manifiestan una curvatura anormal de la columna vertebral de lado a lado con el tiempo.
  • Obesidad. Los niños mayores con síndrome de Angelman suelen tener gran apetito, lo que puede provocar obesidad.

Prevención

En raras ocasiones, el síndrome de Angelman se puede pasar de un padre afectado a un hijo a través de genes defectuosos. Si te preocupan los antecedentes familiares del síndrome de Angelman, o si ya tienes un hijo con este trastorno, considera hablar con un médico o con un consejero genético para que te ayude a planificar futuros embarazos.

Diagnóstico

Es posible que el médico de tu hijo sospeche que tiene síndrome de Angelman si tu hijo presenta retrasos en el desarrollo y otros signos y síntomas del trastorno, como problemas con el movimiento y el equilibrio, tamaño de cabeza pequeño, parte posterior de la cabeza plana y risas frecuentes.

Pruebas

Un diagnóstico definitivo casi siempre puede hacerse a través de un análisis de sangre. Esta prueba genética puede identificar anomalías en los cromosomas de tu hijo que indican el síndrome de Angelman.

Una combinación de pruebas genéticas puede revelar las anomalías cromosómicas relacionadas con el síndrome de Angelman. Estas pruebas pueden revisar lo siguiente:

  • Patrón de ADN de los padres. Esta prueba, conocida como prueba de metilación del ADN, busca tres de las cuatro anomalías genéticas conocidas que causan el síndrome de Angelman.
  • Cromosomas faltantes. Un microarreglo cromosómico puede mostrar si faltan porciones de cromosomas.
  • Mutación genética. Rara vez, el síndrome de Angelman puede ocurrir cuando la copia materna del gen UBE3A está activa, pero ha mutado. Si los resultados de una prueba de metilación del ADN son normales, el médico de tu hijo puede pedir una prueba de secuenciación génica de UBE3A para buscar una mutación materna.

Tratamiento

No hay cura para el síndrome de Angelman. La investigación se centra en dirigir el tratamiento a genes específicos. Actualmente, el tratamiento se centra en controlar los problemas médicos y de desarrollo.

Un equipo multidisciplinario de profesionales de atención médica probablemente trabajará contigo para controlar la afección de tu hijo. Según los signos y síntomas de tu hijo, el tratamiento del síndrome de Angelman puede comprender lo siguiente:

  • Medicamentos anticonvulsivos para controlar las convulsiones
  • Fisioterapia para ayudar con los problemas para caminar y moverse
  • Terapia de comunicación, que puede comprender lenguaje de señas y comunicación mediante imágenes
  • Terapia conductual para ayudar a superar la hiperactividad y los períodos de atención cortos, y para colaborar con el desarrollo

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Enterarte de que tu hijo tiene síndrome de Angelman puede resultar abrumador. Es posible que no sepas qué esperar. Quizás te preocupe tu capacidad para atender los temas médicos y las discapacidades del desarrollo de tu hijo. Existen recursos que pueden ayudar.

Trabaja con un equipo

Encuentra un equipo de médicos y terapeutas en quienes confíes para que te ayuden con las decisiones importantes sobre la atención médica y el tratamiento de tu hijo. Estos profesionales también pueden ayudarte a encontrar recursos locales.

Considera unirte a un grupo de apoyo

Conectarte con otras familias que estén afrontando desafíos similares puede hacerte sentir más acompañado. Pídele información al médico de tu hijo sobre grupos de apoyo y otras organizaciones locales que puedan ayudar.

Preparación para la consulta

Llama al médico si tu bebé o niño no alcanza los hitos del desarrollo o si tiene otros signos o síntomas frecuentes del síndrome de Angelman. Es posible que tu médico te derive a un médico que se especialice en enfermedades que afectan al cerebro y al sistema nervioso (neurólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Escribe los signos o síntomas que has notado en tu hijo, y durante cuánto tiempo han estado ocurriendo.
  • Lleva los libros y otro historial médico del desarrollo de tu hijo a la cita. Las fotografías y los videos pueden resultar útiles.
  • Haz una lista con la información médica más importante de tu hijo, incluidas otras afecciones que le estén tratando, así como los nombres de los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que toma.
  • Pídele a algún miembro de la familia o a un amigo que te acompañe a la cita de tu hijo. Si el médico de tu hijo menciona la posibilidad de que tenga un trastorno del desarrollo, es posible que, a continuación, tengas mucha dificultad para concentrarte en todo lo que el médico diga. Lleva contigo a alguien que pueda darte apoyo emocional y que pueda ayudarte a recordar la información.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Las preguntas para hacerle al médico incluyen las siguientes:

  • ¿Qué puede estar provocando los signos y síntomas de mi hijo?
  • ¿Existen otras causas posibles de esos síntomas?
  • ¿Qué pruebas se debe realizar mi hijo?
  • ¿Mi hijo debería ver a un especialista?

Las preguntas para hacerle al especialista incluyen las siguientes:

  • ¿Mi hijo padece síndrome de Angelman?
  • ¿Cuáles son las posibles complicaciones de esta afección?
  • ¿Cuáles son las terapias que hay disponibles?
  • ¿Qué tratamiento me recomienda?
  • ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo para mi hijo?
  • ¿Mi hijo y yo deberíamos examinarnos para ver si tenemos mutaciones genéticas asociadas a esta afección?
  • ¿Qué otros especialistas debería ver mi hijo?
  • ¿Cómo puedo encontrar a otras familias que afronten el síndrome de Angelman?

No dudes en realizar también otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico que vea a tu hijo por un posible síndrome de Angelman te haga una serie de preguntas, entre ellas las siguientes:

  • ¿Cuáles son los signos y síntomas de tu hijo, y cuándo los observaste por primera vez?
  • ¿Tiene problemas para alimentarse?
  • ¿Tu hijo alcanza los hitos del desarrollo físicos esperados correspondientes a su edad?
  • ¿Notaste problemas de equilibrio, coordinación o movimiento?
  • ¿Tu hijo se ríe, sonríe o expresa emoción más frecuentemente que sus pares?
  • ¿Expresa emoción mediante comportamientos físicos poco usuales, como el aleteo de manos?
  • ¿Se comunica de forma verbal?
  • ¿Cuán bien duerme?
  • ¿Tuvo convulsiones? Si es así, ¿con qué frecuencia?
  • ¿A algún pariente cercano de tu hijo —como sus padres o sus hermanos— le diagnosticaron síndrome de Angelman?

Amarantha Vázquez lunes, 1 de junio de 2020
Síndrome de Down - 10 Actividades para trabajar clases en casa

Actividades para mejorar la atención

Tener una buena atención es indispensable para llegar en un futuro a tener una completa autonomía y poder realizar las actividades que se quieran sin ayuda de otra persona. Esto puede ser algo muy importante para cualquier persona, pero es determinante para aquellas que tienen alguna discapacidad.
A continuación, os presentamos dos ejercicios que pueden ayudarte a fomentar la atención en niños con síndrome de Down:

1. Cuéntame un cuento

Procedimiento: Una de las actividades que puedes realizar si quieres mejorar la atención de los niños es contarles un cuento y a continuación hacerles preguntas sobre sus protagonistas y lo que ha ocurrido.
Para ello, tienes que elegir un cuento que les guste y les cree curiosidad. Normalmente, las fábulas suelen ser más divertidas y pueden además, aprender de sus moralejas.
Una vez que el profesor ha terminado de contar el cuento o la fábula. Tiene que hacer preguntas a los niños para corroborar que se han enterado y que han comprendido la historia. Por ello, preguntas tales como: ¿Quién es el protagonista?, ¿Cómo se llama?, ¿Qué le ha ocurrido? nos ayudarán a saber el grado de comprensión.
Material: Cuentos y fábulas. Aquí puedes encontrar una lista de fábulas.
Consejos: El profesor mientras está contando el cuento tiene que asumir los roles de los personajes e ir cambiando la voz, con el fin de hacer más entretenida la actividad y despertar la curiosidad en los niños. Dependiendo del nivel académico y de comprensión que tengan los niños, se irán además intercalando preguntas relevantes.

2. ¡Somos músicos!

Procedimiento: La música puede ayudar a los niños con síndrome de Down a desarrollar y mejorar su atención. Una de las formas más divertidas de trabajarla es escuchando canciones. Los niños mientras la escuchan tienen que hacer diferentes ejercicios, como por ejemplo: dar palmas siguiendo el ritmo, dar saltos, mover las manos hacia arriba etc.
Lo ideal es poner diferentes estilos de música donde los ritmos sean diferentes para irlos intercalando. Este tipo de ejercicio también se puede realizar con instrumentos de percusión como el triángulo o el tambor. La idea sería la misma, que al ritmo de la música los toquen.
La distribución que yo siempre he utilizado para realizar esta actividad, es que los niños se coloquen en círculo, ya que así podrán moverse y seguir el ritmo de la música más cómodamente. Si alguno de ellos falla, quedará eliminado y ayudará a sus compañeros a realizar la actividad.
Material: Instrumentos musicales, en el caso de que se prefiera realizar la actividad de este modo.
Consejos: Para que la actividad sea más dinámica, es aconsejable que se intercalen los diferentes tipos de canciones comenzando por las que presentan un ritmo lento y terminando con aquellas que son más movidas. De esta forma, se irá aumentando el nivel de dificultad.

Actividades para mejorar la psicomotricidad fina y gruesa

Los niños con síndrome de Down necesitan realizar actividades de psicomotricidad fina y gruesa para fortalecer los músculos de los dedos y de las manos y así poder realizar todo tipo de movimientos con estas para aumentar su autonomía. A continuación os presentamos varios ejercicios que podéis utilizar:

3. ¿Cuál es su forma?

Procedimiento: esta actividad suele ser muy sencilla y ayuda a que los niños cojan los materiales adecuadamente y tengan que hacer fuerza con este, justo lo que estamos buscando. Con un punzón, tienen que puntear el contorno de diferentes fichas de dibujos que previamente hemos preparado, da igual el tipo de dibujos que sean. Yo normalmente utilizo los típicos que vienen en los cuadernillos de colorear.
La idea es que tengan que seguir la línea del contorno del dibujo sin salirse y puntearlo según les vayas diciendo (dejando más distancia o menos entre punto y punto). Una vez que todos han punteado el contorno, tienen que decirnos qué forma tienen los objetos que aparecen o incluso si son animales o personas que ropa llevan puesta.
Materiales: Para realizar esta actividad, será necesario utilizar punzones, corcho y los dibujos que tienen que puntear.


Distribución: Es recomendable que para tener la clase controlada en esta actividad, coloques a los niños en una mesa grande de forma que puedas ir supervisando sus movimientos.

Consejos: Si es la primera vez que cogen un punzón, tendremos que explicarles cómo debe de cogerse y utilizarse con el fin de que no se hagan daño con la punta. Por otro lado, también tendremos que mostrárselo ya que en la mayoría de ocasiones explicarle el funcionamiento no es suficiente.
Al principio de la actividad, van a correr muchísimo punteando sin tener un orden de trabajo, por lo que es indispensable que le mostremos que tienen que ir poco a poco y comenzar por alguna parte del dibujo.

4. Cortamos filas para hacer bolitas

Procedimiento: Otra de las actividades que podemos realizar para mejorar la psicomotricidad de nuestros alumnos es cortar papeles de periódico de forma horizontal siguiendo unas líneas que previamente hemos pintado en ellos.
Esto les permitirá aprender cómo se cogen las tijeras y para qué se utilizan. Además, también podrán seguir las líneas que previamente les hemos marcado con un rotulador mejorando su atención y la coordinación.
Una vez que han recortado todos los papeles de periódico, tienen que ir tira por tira haciendo bolas de diferente tamaño. Esto les permitirá incorporar nuevos movimientos a sus dedos y muñecas así como desarrollar su motricidad fina correctamente.
Posteriormente, estas bolitas de papel se pueden utilizar para decorar dibujos y así realizar otra actividad para trabajar la psicomotricidad fina.
Materiales: papel de periódico, tijeras, rotulador y pegamento.
Consejos: Al igual que en el manejo del punzón, tenemos que explicarles la correcta utilización de las tijeras para que no se hagan daño. La buena distribución del espacio nos permitirá controlar los movimientos en todo momento.

5. ¿Cuántos objetos hay en la bolsa?

Procedimiento: Se dividirán a los niños en varios grupos. A continuación, se le repartirán bolsas con objetos de diferentes tamaños que tienen que ir sacando y colocando en una mesa mientras los van contando.
El grupo que termine antes de contar y sacar los objetos será el ganador, por lo que sus miembros podrán elegir uno de esos juguetes u objetos para jugar con él en el recreo.
Materiales: Los materiales necesarios para esta actividad pueden ser objetos de clase o juguetes. Lo importante es que sean de diferentes tamaños con el fin de trabajar la motricidad.
Consejos: Para vigilar el tiempo y que exista igualdad de condiciones, el profesorado deberá de acompañar esta actividad con canciones. Por otro lado, también sería recomendable que divida a los niños en grupos mixtos y con diferentes niveles cognitivos para que puedan ayudarse los unos a los otros durante la actividad.

6. Pasa la pelota por el aro

Procedimiento: Otra de las actividades que suelo realizar para trabajar la psicomotricidad gruesa es la de “pasa la pelota por el aro”. Los niños se tienen que colocar en dos filas y uno a uno tienen que ir cogiendo una de las pelotas que a priori se han colocado en la pared e ir encestándolas por su correspondiente aro (las pelotas van a tener el mismo color que el aro por el que hay que pasarlas).
De esta forma, también estamos trabajando de forma transversal los colores y la actividad se hace más divertida.
Materiales: aros y pelotas de diferente tamaño y color.
Consejos: El profesor tiene que ir cambiando de sitio las pelotas y los aros, asegurándose de que la posición que puedan tener no de pistas sobre qué pelota es la pareja de cada aro. Lo único a través de lo que se puede saber es por su color.

Actividades para reforzar el lenguaje

El lenguaje es una habilidad importante que tienen que desarrollar adecuadamente las personas con síndrome de Down si quieren llegar a desarrollar su autonomía adecuadamente. Por ello, realizar actividades que impliquen la utilización del lenguaje es indispensable. A continuación, os mostramos dos actividades:

7. ¡Somos actores!

Procedimiento: Para trabajar el lenguaje, una de las actividades que se pueden realizar son pequeños teatros en los que cada alumno tenga un papel y digan pequeñas frases. Estas pequeñas historias tienen que ser de la vida diaria, para que les resulte más fácil de interpretar.

Algunos ejemplos pueden ser: Una pequeña charla con su amiga sobre su novio, la ropa que han comprado etc. Lo recomendable es que realicen esta actividad por parejas, ya que les cuesta menos hacerlo de esta forma. Sin embargo, si tus alumnos son capaces de hacer intervenciones en grupos también lo puedes hacer así.
Materiales: Para realizar esta actividad no van a ser necesarios materiales, tan solo el guion de la interpretación de cada niño.
Consejos: El profesor tiene que estar atento y resolver las dudas que vayan surgiendo. Al principio, puede que no sean capaces de respetar el orden de turno y que incluso pisen la intervención del compañero, ya que en algunas ocasiones pueden llegar a ser muy impulsivos. Por ello, con esta actividad serán capaces de aprender a comunicarse adecuadamente.

8. ¿Qué hicimos ayer?

Procedimiento: Otras de las actividades que suelo utilizar cuando quiero trabajar el área del lenguaje es la que vamos a explicar a continuación. Desde mi punto de vista, es una actividad que les suele gustar mucho y que además fomenta el compañerismo dentro de clase.
Los alumnos uno por uno, tienen que contar lo que hicieron después del colegio en el día anterior de forma detallada. De esta forma, tienen que pensar en lo que tienen que contar y estructurarlo de forma ordenada.
Material: Para realizar esta actividad no será necesario ningún material.
Consejos: El profesor tiene que escuchar de forma detenida lo que cuentan sus alumnos por si en algún momento, estos no saben cómo continuar o como expresar alguna actividad.
En ocasiones, es recomendable que se den unas sencillas pautas de cómo se debe de contar a los compañeros las actividades que realizaron en el día anterior. Esto les permitirá tener una idea sobre cómo deben de hacerlo.

Actividades para desarrollar la autonomía

Para desarrollar la autonomía de las personas con síndrome de Down podemos realizar diferentes juegos con los que pueden practicar entre ellos, la moneda. Por otro lado, también sería conveniente que les diéramos la oportunidad de ser responsables de algunas actividades que realizamos habitualmente tanto en casa como en la escuela.
A continuación os mostramos algunas actividades que pueden ayudarles a desarrollar su autonomía:

9. Vamos al mercado

Procedimiento: En el aula podemos simular muchas situaciones cotidianas que permitirán al niño mejorar su autonomía y saber cómo actuar en cada momento. Uno de los ejercicios que podemos realizar con este fin es simular que van a comprar comida al mercado.

Para ello, tenemos que dividir a los niños por parejas donde uno de ellos hará de vendedor y el otro de comprador. A continuación, tienen que actuar basándose en lo que ellos harían desde que entran por la puerta del supermercado o de la tienda hasta que van a comprar.
De esta forma, podemos ver exactamente como lo harían y cómo se dirigirían al vendedor y viceversa.
Materiales: Para realizar esta actividad será necesario algunos juguetes, estos van a ser lo que verdaderamente nuestros alumnos van a comprar. En el caso de que simulemos la compra en una frutería, sería recomendable que los juguetes fueran frutas.
Consejos: El profesor deberá de mediar en todo momento la actividad, ya que al principio se dirigirán al frutero de cualquier forma y no respetarán las pautas de comunicación de forma real.
Por ello, previamente se le tendrán que explicar cómo deben de comunicarse de forma educada así como las posibles frases que tienen que decir en cada momento. Por ejemplo: al llegar a un sitio se dice buenos días, si quieres comprar algo antes tienes que preguntar ¿podría ponerme un kilo de plátanos? Etc.

10. ¿Cuánto vale?

El manejo del euro también es algo muy importante para desarrollar la autonomía de las personas con síndrome de Down por ello, también tenemos que realizar ejercicios de este tipo.
Procedimiento: Una buena forma de que aprendan el uso de las monedas y billetes de euro, es presentarles problemas reales de la vida cotidiana cuanto más diario sean más fácil será para ellos interiorizar el manejo. Un claro ejemplo podría ser escribir en la pizarra un problema matemático como el siguiente:
Luisa quiere comprar un pantalón y una camisa. El pantalón cuesta 10 euros y la camisa 6. Si tiene 20 euros, ¿Puede comprárselos?, ¿Cuánto le sobra?, ¿Cuánto cuestan las dos cosas en total?.
Para que les sea más fácil realizar esta actividad, se les facilitará dinero con aspecto real en forma de billetes y monedas. Esto les suele ser muy útil ya que les cuesta imaginarse el valor de las monedas.
Materiales: monedas y billetes de euro que simulen al real, papel, lápiz y goma de borrar.
Consejos: Para poder realizar este ejercicio, tienen que tener unas nociones básicas del valor que tiene cada moneda. Por ello, puedes ir intercalando este ejercicio con explicaciones fáciles y breves comenzando por las monedas de menor valor hasta terminar por las que tienen más al igual que con los billetes.
Una vez que les has explicado los valores, puedes ayudar a que integren ese nuevo conocimiento realizando problemas como estos y adaptando sus cantidades.

Amarantha Vázquez martes, 19 de mayo de 2020
Síndrome de Down - 6 Actividades para trabajar clases en casa

v

1. Niños entre 1 y 2 años

Para los niños con síndrome de Down más pequeños, se recomienda proponer estos juegos.
  • Cuando se mantenga en pie colocar juguetes u objetos llamativos que les motiven para desplazarse.
  • Andar cogidos de la mano colocando pelotas de colores para que las chute.
  • Construcción de torres y juegos manipulativos.
  • Juegos creativos con pinturas o ceras aptas para su edad.
  • Juegos para agrupar colores, animales o objetos.
  • Lectura de cuentos infantiles con ilustraciones y dibujos. Preguntar por los dibujos al niño.
  • Pedir al niño que utilice el habla y las palabras para pedir las cosas.

2. Niños entre 2 y 3 años

En esta categoría de niños y niñas, el tipo de actividades propuestas son las siguientes.
  • Juegos de movilidad y coordinación con pelotas.
  • Juegos manipulativos como crear figuras con plastilina.
  • Escuchar y nombrar sonidos del ambiente.
  • Juegos de adivinanzas.

Actividades según el área cognitiva

A partir de los 3 años de edad, el niño con síndrome de Down ya suele poseer las capacidades de lenguaje y motoras necesarias para realizar un gran número de actividades con ellos. A partir de esta edad, es recomendable realizar juegos que potencien todas y cada una de las capacidades cognitivas.
A continuación presentamos una serie de actividades clasificadas según el área cognitiva que pretenden estimular en los niños con síndrome de Down.

1. Estimulación de la psicomotricidad

Los juegos que potencien el desarrollo de la motricidad gruesa y fina ayudan a fortalecer la musculatura de las manos y las extremidades, lo cual conforma la base del desarrollo de su propia autonomía.

1.1. Pasar la pelota por el aro

El juego consiste en colocar una serie de pelotas y aros de diferentes tamaños para que el niño las coja y vaya encestando cada pelota en el aro correspondiente. Podemos también intentar que las pelotas y los aros sean de los mismos colores para que así el niño también tenga que adivinar qué pelota va en cada lugar.

1.2. Adivinar la forma

Este ejercicio es de gran utilidad para potenciar la motricidad fina así como también la memoria y la atención. Para ello, suministramos al niño una hoja con una serie de líneas de puntos que tiene que unir punteando con un punzón.
El niño deberá puntear el contorno del dibujo intentando no salirse. A continuación, podemos preguntar al niño de qué forma u objeto de trata.

2. Estimulación del lenguaje

Al igual que la capacidad para moverse de forma autónoma, la potenciación de las habilidades que posibilitan el lenguaje es esencial en los niños con síndrome de Down a la hora de ganar mayor independencia.

2.1. Actividades de teatro y representación

Con el objetivo de trabajar tanto la fluidez en el lenguaje, como la memoria y la interacción con otras personas, podemos escenificar pequeñas representaciones o teatros en el que el niño deba recitar pequeñas líneas o frases. También podemos pedirle que lea fragmentos de textos en voz alta mientras gesticula.
Estas historias pueden mostrar escenas de la vida cotidiana, ya que esto facilitará también al niño la capacidad de improvisación.

3. Estimulación de la atención y memoria

Fomentar la atención en niños con síndrome de Down favorecerá su interacción con el medio y potenciará otras habilidades como la memoria y el lenguaje.

3.1. Cuentacuentos

Son actividades en las que un adulto lee o cuenta algún cuento que resulte interesante o del agrado del niño. El objetivo es, a continuación, realizar preguntar o pedir que nos cuente su versión de la historia para así favorecer la atención y los procesos de memoria y recuperación de información.

3.2. Emparejar las cartas boca abajo

En esta actividad dispondremos de una baraja de cartas cuyos dibujos se puedan emparejar de dos en dos. Se colocan las cartas delante del niño boca abajo y le pedimos que empareje las cartas.
Las cartas solamente se podrán levantar una cada vez, por lo que el niño deberá recordar en qué lugar se sitúan cada uno de los dibujos para poder ir emparejándolos.

4. Estimulación de la autonomía

A lo largo de la vida del niño se le presentarán un gran número de situaciones en los que el hecho de gozar de una gran autonomía le permitirán ser independiente y poder realizar todo tipo de actividades e interacciones por él mismo.

4.1. Jugamos a las compras

Los juegos y representaciones que impliquen simular actividades de la vida cotidiana como realizar cualquier compra permitirán al niño aprender a cómo interactuar en dichas situaciones, así como le otorgarán autonomía a la hora de realizar operaciones con monedas y billetes, y gestionar su propio dinero.
Para ello podemos jugar a las comprar o los mercados, utilizando billetes y monedas que puede elaborar el propio niño o mediante la utilización de juguetes como cajas registradoras para niños.

Amarantha Vázquez
facebook-domain-verification=aqwcdfa5po9iw5lw0r7q83he5kmkq6