¿Dónde está la educación en la neuroeducación?


Jan De Vos

Resumen


Una evaluación crítica del uso de la neurociencia en la educación y en la crianza de los hijos se presenta frecuentemente en términos de demasiado temprano, demsiado poco o demasiado [a too early, a too little, or a too much]. Demasiado temprano: ya que la neuro-educación se considera como un dispositivo prematuro de la ciencia. Demasiado poco: ya que la neuro-educación es criticada por no ser lo suficientemente científica y por consistir en una popularización de la ciencia real. Demasiado: ya que la educación y la crianza de los hijos son consideradas como campos independientes que deben ser preservados contra la neuro-colonización: se cree que demasiado neuro puede amenazar la educación. En este trabajo sostengo, en cambio, que una crítica fructífera debe partir de una dicotomía débil-fuerte. La educación, por ejemplo, siendo débil, necesita un socio fuerte: originalmente la psicología (educación débil - psicología fuerte), pero hoy en día este socio fuerte es, sobre todo, la neurociencia (educación débil - neurociencia fuerte). Sin embargo, como la neurociencia en sí misma podría ser vista como débil (como si al investigar y al interpretar sus resultados, la neurociencia tuviera que volver a los viejos paradigmas psicológicos: neurociencia débil - psicología fuerte), nos vemos obligados a examinar la plena gama de las dicotomías (reversibles). Lo que finalmente debemos tener en cuenta es el hecho de que tanto la psicología como la neurociencia invariablemente terminan siendo capturadas por los propios discursos educativos; es decir, el aparato de la ciencia en la educación y crianza de los hijos no puede sino pasar por encima de la educación de los profesores, los padres y los propios alumnos en las ideas clave de la neuropsicología.

Palabras clave


neuroeducación; psicología; educación; neurociencia

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