La educación preescolar: Percepciones de los padres de familia Por Nataly Sánchez Valdés
El
nivel preescolar suele caracterizarse por la presencia y acompañamiento
constante de los padres de familia hacia sus hijos. Dado que representa la
primera etapa de escolarización y un gran cambio en la vida del niño, puesto
que le brinda la valiosa oportunidad de participar en un contexto social
diferente al de la familia, es normal que despierte en los padres un sinnúmero
de expectativas, creencias, dudas, emociones, y por supuesto, preocupaciones. Las
percepciones de los padres de familia acerca del nivel preescolar son tan
variadas como lo son las familias de las que forman parte nuestros alumnos, sin
embargo, es posible identificar tanto ideas tradicionales como modernas.
Este
artículo aborda diferentes percepciones que tienen los padres de familia acerca
de la educación preescolar según algunas investigaciones recopiladas en
relación al tema. Cabe señalar que actualmente no existen muchos estudios al
respecto, pero este hecho no le resta importancia al asunto, ¿o es que nuestras
percepciones no influyen de alguna manera en nuestras acciones?, entonces, ¿no
sería conveniente que cada docente se diera a la tarea de investigar qué
piensan los padres de familia de su grupo acerca de la educación preescolar? La
verdad, no sólo sería muy conveniente, sino también útil.
El
proceso de percepción nos permite recibir, organizar e interpretar información
de la realidad que nos rodea, se trata de una acción cognitiva que tiene que
ver tanto con la memoria como con la elaboración de hipótesis, conlleva un
análisis y conjuga a su vez información
empírica. Nuestro comportamiento refleja nuestras reacciones a diferentes
estímulos y parte de los significados que le damos a lo que ocurre a nuestro
alrededor, por ello, no podemos ignorar la influencia tan notoria que ejerce el
contexto social y cultural en las percepciones que las personas se van
formando.
Es
importante señalar que los seres humanos no siempre reflexionamos acerca de lo
que pensamos, algunos pensamientos son inconscientes, derivados de la
tradición, la imposición o la imitación, por ello, se podría decir que a veces
nuestras ideas son heredadas de otras personas. En la medida en que padres de
familia y docentes hagamos un mayor uso de la reflexión, podremos estar más
conscientes de las consecuencias de nuestras acciones.
Un panorama internacional.
Percepciones de los padres de nivel preescolar.
Una de las primeras clasificaciones de percepciones parentales fue elaborada por Oliva y Palacios (1998) a partir de un estudio realizado en España. Estos autores encontraron que los padres de familia confiaban en que los niños aprendieran a leer y a compartir antes de lo que esperaban los docentes, mientras que estos últimos, consideraban que la autonomía se consolidaba más pronto de lo que creían los padres. En relación al desarrollo, los padres de familia le otorgaron más importancia a la genética y los maestros se orientaron hacia el ambiente. Al hablar de valores y objetivos educativos, ambos priorizaron la responsabilidad y confianza personal, sin embargo, los docentes se orientaron más hacia el desarrollo personal, social y artístico, y los padres hacia la obediencia; ambos le dieron poca importancia al cálculo y la lectoescritura y se centraron en la socialización, creatividad e inteligencia. El preescolar no fue visto como guardería por ninguna de las dos partes; los padres buscaban escuelas con profesores preparados, ambientes de aprendizaje adecuados y buen trato hacia los alumnos. Por último, padres de familia y educadores coincidieron en que los mejores métodos eran aquellos que propiciaban la autonomía; eran los padres quienes utilizaban más el castigo.
En
otro estudio similar, Palacios, Moreno e Hidalgo (1998), descubrieron que las
ideas de los padres de familia en relación al origen y causas de la conducta de
los niños se presentaban en dos vertientes, una innatista y otra abierta a la
influencia ambiental. Generalmente los padres atribuían el buen comportamiento
de los niños como parte de su personalidad, y el mal comportamiento a factores
externos. Por otro lado, fue importante para los padres la supervivencia y
salud del pequeño ante todo, y el hecho de que de mayor lograra ser
económicamente independiente y tener rasgos sociales deseables. En relación a
las ideas sobre el calendario evolutivo, en
general se infravaloran las capacidades de los niños durante la etapa
preescolar en relación con otras etapas. Por último, acerca de las técnicas
educativas, existen tanto puntos de
vista constructivistas que priorizan el papel activo del niño y las
experiencias enriquecedoras, como puntos de vista didactistas, que resaltan el
papel de un adulto que debe enseñar al niño.
El
siguiente trabajo a exponer se llevó a cabo en Estados Unidos (Rosenkoetter
& Rosenkoetter, 1993) con la participación de 592 padres de familia de
nivel preescolar elegidos al azar, los cuales debían responder 29 indicadores y
3 preguntas abiertas. En
los resultados reportaron que la mayoría de los padres consideraban que tanto
ellos como sus hijos estaban listos para el reto que implicaba la experiencia del
nivel preescolar, aunque muchos se mostraron consternados acerca de la
separación, esperaban que sus hijos hicieran nuevas amistades y que les gustara
la escuela. Un pequeño grupo de padres mostró preocupación en relación a los
siguientes aspectos: la seguridad de sus hijos en el patio de juegos y en el
autobús escolar, la atención que se les daría y la habilidad de los niños para
participar en grupo, seguir instrucciones y realizar el trabajo que se les
asignara. En cuanto al género, las madres se mostraban más seguras de que las
niñas tendrían menos problemas para realizar trabajos que los varones. En
relación a los alumnos con dificultades de aprendizaje, los padres se mostraron
inquietos ante las adecuaciones del programa.
Por
otro lado, Qadiri & Manhas (2009), en su trabajo de investigación elaborado
en la India, seleccionaron 200 padres de familia de alumnos preescolares (100
madres y 100 padres) para indagar sus percepciones sobre este nivel educativo,
preguntas cerradas y abiertas se utilizaron para recabar la información. La
mitad de los padres participantes tenían hijos que asistían a los centros Anganwadi (programa que procura atender
las necesidades de salud, alimentación y educación no formal de niños nacidos
en familias caracterizadas por la pobreza en India), mientras que los hijos de
la otra mitad de los padres que intervinieron en el estudio asistían a otros
centros infantiles.
Se
encontró que para la mayoría de los padres la educación preescolar consistía en
una etapa preparatoria antes de la educación primaria. El 43% de los entrevistados
resaltaron como beneficios del preescolar la adquisición de habilidades de
lectura, habilidades sociales, motrices, de comunicación, de expresión de
sentimientos, y la exploración del entorno. La mayoría de los padres consideró
que en la educación temprana los alumnos aprenden hábitos de salud,
alimentación e higiene. Así mismo, contestaron que los alumnos desarrollan en
esta etapa conceptos de colores, formas, letras y números. El 52% de los padres
de familia considera que el juego es un excelente método de enseñanza, aunque
el 48% considera también métodos formales. Un 77% de los padres de familia no
estaban enterados de los servicios del Anganwadi
y los enterados afirmaron que eran deficientes debido a que los maestros no
están bien preparados y se daba más énfasis en la nutrición, además de que no
se llevaba ningún programa.
Una
investigación llevada a cabo en Turquía (Kücükturan, 2011) se planteó como
objetivo determinar las expectativas de los padres acerca de la calidad de los
maestros de preescolar. En el área
profesional a los padres les pareció importante que los profesores fueran
expertos en su profesión, que tuvieran una comunicación efectiva, se
actualizaran, manejaran bien el lenguaje, respetaran a los niños y que fueran
éticos. Por otro lado, en el área
personal, los padres buscaban que los docentes se preocuparan por los
niños, fueran responsables, seguros de sí mismos, y sobre todo, que
representaran un modelo a seguir. Por último, en el área de comportamientos y prácticas, los padres esperaban que los
docentes prepararan sus materiales, actividades y entornos de aprendizaje y que
atendieran las necesidades individuales de los niños. La metodología utilizada
para este trabajo de investigación consistió en entrevistas realizadas a 500
padres de familia provenientes de distintas partes del país, grupos sociales y
ocupaciones.
Otro
estudio realizado en Singapur por Hoon (1994) aborda los puntos de vista de los
padres de familia acerca de la calidad del preescolar. Para ello, se utilizó
una muestra de 437 padres de 10 centros distintos, después, 50 de estos padres
fueron seleccionados para realizar otra entrevista. Lo que se encontró fue que
al momento de elegir una escuela para sus hijos, los padres de clase alta
tomaban en cuenta la calidad del centro, la atención individual al niño, un
buen programa académico, atención al lenguaje, la buena reputación de la
escuela, así como las facilidades de pago. La distancia y los costos no les
parecían tan relevantes, sin embargo, para los padres de clase baja estos
aspectos sí eran importantes. Al momento de elegir entre escuelas de gobierno o
escuelas privadas, los padres que preferían éstas últimas. En cuanto a las
razones para inscribir a los niños al preescolar, la principal fue que se
considera este nivel como una preparación para la educación primaria y el
interés de que los niños convivieran con sus pares. La presión social fue otra
respuesta que dieron los padres de la clase alta. Un aspecto al que no se le
tomó importancia fue al hecho de considerar el preescolar como guardería. Para
los padres, las dimensiones educativas más importantes resultaron ser las de
habilidades cognitivas (especialmente de lectura, escritura y conteo), el
desarrollo personal (independencia y cuidado de sus pertenencias) y la disciplina.
Una
investigación en Corea (Lee, 2006) reveló que los padres de familia del nivel
preescolar consideraban que el currículo era el aspecto más importante para
elegir la escuela del niño, seguido por la distancia entre la casa y el centro,
las facilidades de pago y el personal de maestros. El 60% de los padres
coreanos del estudio consideró costosa la educación preescolar. Los padres
coreanos se mostraron preocupados de brindarles educación especializada a sus
hijos en preescolar (el 86% afirmó enviar a sus hijos a institutos
especializados además de la escuela), entre estos apoyos especiales fueron más
frecuentes el coreano como lengua nativa, matemáticas, inglés como segunda
lengua, desarrollo intelectual, arte, educación física y preparación para la
escuela primaria. Un 68.8% de los preescolares privados impartían educación
especializada porque el 40% de los padres de familia lo solicitaban.
Reflexión final.
Los
resultados de los estudios presentados brindan una perspectiva general acerca
de los rubros en los que se pueden clasificar algunas percepciones de los padres
de familia de nivel preescolar, por ello, se propone que los docentes de
educación infantil se den a la tarea de investigar lo siguiente en sus aulas:
¿qué función le otorgan los padres de familia de mi grupo al nivel preescolar?,
¿consideran que el desarrollo de los niños se ve influenciado por la genética,
el ambiente, o ambos?, ¿qué habilidades, conocimientos, actitudes o valores
creen que se deben propiciar en los niños?, ¿qué cualidades consideran
importantes en un docente y en un centro de educación preescolar?, ¿cuáles
métodos educativos les parecen más adecuados?, y una no menos importante, ¿de
qué maneras pueden los padres de familia participar en el nivel preescolar?
Referencias bibliográficas.
Hoon, S. (1994).
Quality of kindergarten education in Singapore: parents views and expectations.
Education
Resources Information Center. Recuperado
el 19 de noviembre de 2011 de http://www.eric.ed.gov/PDFS/ED376968.pdf
Kücükturan, G. (2011).
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el 18 de noviembre de 2011 de http://www.ijbssnet.com/archive/679.html
Lee, I. (2006). A comparative study of parental perceptions
in the United States and Korea focusing on university early childhood education
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Oliva,
A. y Palacios, J. (1998). Ideas y valores sobre la Educación Infantil. Cuadernos de Pedagogía, (274), 46-49.
Palacios,
J., Moreno, M. e Hidalgo, M. (1998). Ideologías familiares sobre el desarrollo
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Qadiri,
F. & Manhas, S. (2009). Parental perception towards preschool education
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Rosenkoetter, S. &
Rosenkoetter L. (1993). Starting school: perceptions of parents of children
with and without disabilities. Education Resources Information Center. Recuperado el 19 de noviembre de 2011 de http://www.eric.ed.gov/PDFS/ED356902.pdf
Nataly
Sánchez Valdés, Licenciada en Educación Preescolar, Maestra en Educación.
Educadora frente a grupo en Saltillo, Coahuila.
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