TARTAMUDEZ: PREVENIR CON AMOR Y TRANQUILIDAD
Terapeuta del Lenguaje /
Fonoaudiólogo Profesional
Titulado por la Universidad
Nacional de Colombia
INTRODUCCIÓN
Las dificultades que una persona
presenta para su comunicación, a menudo constituyen una de las mayores
limitantes para la interacción social, así como para su salud mental y la de su
familia.
La Tartamudez podría definirse
como una serie de cortes, interrupciones y / o repeticiones que afectan la
continuidad o fluidez del discurso hablado, las cuales se acompañan, algunas
veces, de tensión muscular y emocional, tics, movimientos asociados de zonas
cercanas a los órganos fonoarticuladores y accesorios de otras partes del
cuerpo. Estas interrupciones o repeticiones podrían ser la expresión visible de
la interacción de determinados factores biológicos, psicológicos, educativos,
culturales, familiares y sociales.
El Terapeuta del Lenguaje,
Terapeuta de la Comunicación o Fonoaudiólogo, en compañía del Psicólogo, son
figuras de vital relevancia en el proceso de evaluación, diagnóstico e
intervención terapéutica de personas que presentan este trastorno del habla.
Trataremos aquí de describir lo que ocasiona este trastorno y algunas pautas
para que la familia pueda prevenirlo.
LA TARTAMUDEZ
Según datos estadísticos, dos (2)
de cada cien (100) personas en el mundo presentan una tartamudez en algún
momento de su vida, con un rango de 4 a 1 entre hombres y mujeres. Es decir,
por cada 4 hombres hay 1 mujer que tartamudea. Un amplio porcentaje de los
niños entre dos (2) y siete (7) años de edad pasan por una etapa normal de su
desarrollo durante la cual tartamudean. Todavía no hay respuestas exactas
acerca de las causas de la tartamudez. Cuando algunos niños tartamudean, a menudo
comienzan a desviar sus ojos sin mirar de frente al interlocutor, mueven o
sacuden la cabeza o las manos, parpadean y mueven la boca exageradamente. La
tartamudez persistente, es improbable que desaparezca con la edad, por lo cual
es recomendable acudir al Terapeuta del Lenguaje / Fonoaudiólogo. En un amplio
número de casos, la tartamudez puede ser aprendida.
¿CÓMO ES POSIBLE ESTO?
De los 3 a 5 años, aproximadamente
los niños atraviesan por un periodo normal de tartamudez. Por lo general pueden
repetir una sílaba o se demoran para iniciar la pronunciación de una palabra.
Esto se debe a que ya manejan una buena cantidad de palabras y la forma de
combinarlas, pero no están muy seguros de si lo están haciendo bien. Para ello
necesitan la guía de los padres. Estos a veces se asustan y cuando el niño
repite algo, lo corrigen, le expresan que así no se dice. Otros lo regañan
fuertemente, se burlan o lo imitan. El niño en lugar de obtener un apoyo,
encuentra un rechazo. Esto lo puede marcar y originar una real tartamudez. El
niño en edad pre - escolar está muy ocupado aprendiendo a hablar, por ello
comete errores en el habla llamados "disritmias del discurso" o
"tartamudez funcional o fisiológica", dependiendo de los diversos
autores que tratan el tema.
¿CUÁLES SON LOS FACTORES QUE
PUEDEN DESENCADENAR UNA TARTAMUDEZ?
A menudo hay cuatro factores que
se asocian muy estrechamente, y cuya combinación puede generar la Tartamudez: L Padres muy ansiosos, exigentes, agresivos o drásticos con su hijo
(a), quienes esperan que él (ella) hable, piense y actúe como adulto y no como
el niño (a) que es. L Retrasos en el Desarrollo del Lenguaje. L Un clima hogareño tenso, competitivo y de
mínimas oportunidades de diálogo entre sus integrantes. L Vinculación a Centros Educativos con niveles de exigencia superiores
a las capacidades actuales del niño.
Cada vez los niños van más
temprano a las guarderías, nidos, hogares comunitarios o centros de educación
inicial o preescolar. Estas instituciones en general están pensadas para la
educación de niños con características homogéneas y a menudo la exigencia que
se hace a los niños está por encima de sus posibilidades reales. Los padres
presionan para que sus hijos aprendan a hablar más rápido, utilicen un segundo
idioma y hasta que salgan leyendo y escribiendo antes de ingresar a la
primaria. Quienes no alcanzan estos niveles y se diferencien por sus
dificultades o dotes excepcionales van siendo segregados y derivados a sistemas
y/o servicios especiales de atención. Aquí comienza el peregrinaje de los
padres a consultas especializadas y diversos profesionales para que “curen” a
su hijo y pueda ser reintegrado a su centro educativo.
¿QUÉ HACER PARA PREVENIR LA
TARTAMUDEZ?
Aprenda a escuchar a su
hijo y ofrézcale experiencias frecuentes y variadas fuera y dentro de casa.
El padre de familia actual,
argumenta que "no tiene el tiempo" y / o la formación necesaria para
asumir su rol en un mundo cambiante. En el hogar, la comunicación se limita a
lo mínimo para la supervivencia o solamente se produce información vaga,
órdenes para realizar acciones puntuales o expresiones con tendencia a
castigar. La interacción de los padres con el niño, en el hogar, es el punto de
partida para su formación como sujeto social, capaz de comunicarse, participar
realmente y de acuerdo con sus posibilidades en el medio social, cooperar,
construir conocimientos y expresarse libre y creativamente. Educar en este
contexto, supone facilitarle al niño experiencias e instrumentos variados, cada
vez más ricos y complejos, para que construya aprendizajes realmente
significativos, de acuerdo a su nivel evolutivo y al contexto sociocultural en
el que vive.
A ninguno de nosotros se nos
ocurriría hablar con alguien que no parece interesado en lo que estamos
diciendo. El interlocutor ayuda a mantener el interés del niño por comunicarse,
con sus respuestas, comentarios y preguntas de final abierto, cuando es
posible, con el fin de permitir la ampliación en la longitud y profundidad del
tema. Trate de no hacer preguntas cerradas al niño; es decir aquellas que se
responden con un sí o un no. Recuerde que comunicarse no es pedirle al niño que
repita palabras. Es conversar.
Hacia los 2 ó 3 años, ya el niño
tiene el dominio de un amplio número de palabras, lo cual hace que se inicie la
producción de frases y oraciones. Como todavía no maneja todas las reglas del
idioma y tiene dificultad para producir algunos sonidos del habla,
ocasionalmente repite sonidos, sílabas, palabras o partes de la oración. Los
padres deben entender que él o ella se sienten evaluados constantemente y se
ponen nerviosos. Mucho más nerviosos, al ver al padre o a la madre ansiosos o
asustados por la forma de hablar del niño.
Una enseñanza: escúchenlo con
calma, sin ansiedad, sin angustia. No importa que se equivoque. Valoren más lo
que les quiere decir, que la forma como lo dice. Denle la oportunidad de
equivocarse. Más bien apóyenlo moldeando su discurso. Es decir, repitiendo en
forma correcta lo que trató de decir el niño o la niña, pero sin hacerlo sentir
mal. Mantenga la calma cuando el niño comienza a hacer gestos con su cara, se
retuerce las manos, aprieta sus ojos, etc., al tiempo que tartamudea.
Si su hijo/a está pasando por esta
etapa, sería recomendable que consultara con un Terapeuta del Lenguaje o
Fonoaudiólogo para que lo asesore. Y más conveniente aún, si este profesional
trabaja en armonía con un Psicólogo, para enseñarles a Uds. y a su hijo a
controlar la ansiedad y evitar o manejar situaciones que la provocan.
BIBLIOGRAFÍA
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niño tartamudea. Guía para padre. Stuttering Foundation. Publicación 0015,
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MILLER, George. Lenguaje y comunicación.
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