Alucinaciones hipnagógicas, inquietantes ilusiones nocturnas

El 50% de las personas sufre a lo largo de su vida alucinaciones hipnagógicas. Descubre a qué se deben estas alucinaciones auditivas, visuales o táctiles que se producen en el tránsito de la vigilia al sueño, y si son peligrosas.



Las alucinaciones hipnagógicas son un síntoma de la conocida como parálisis del sueño, un trastorno del grupo de las parasomnias que se estima que afecta a uno de cada mil habitantes y que consiste en un despertar incompleto producido en la fase de transición del sueño a la vigilia (o viceversa) y que provoca que, quien lo padece, sienta durante entre 20 y 60 segundos una paralización completa del cuerpo que puede llegar a asustar a los afectados.
En el caso de las alucinaciones hipnagógicas, se trata de pseudoalucinaciones que pueden ser auditivas, visuales o táctiles y que se producen en el tránsito de la vigilia al sueño profundo. En esa fase las personas que las sufren pueden escuchar voces, ver imágenes o sentir que alguien les toca el cuerpo. En la mayoría de los casos los afectados saben que lo que han sentido, escuchado o visto no es real, pero en otros, la gran minoría, puede dar lugar a la creencia de haber vivido situaciones paranormales.

Las alucinaciones hipnagógicas son bastante habituales y recurrentes en la edad previa a la adultez (entre los 6 y los 15 años), aunque luego tienden a ir disminuyendo en frecuencia con el paso del tiempo. No obstante, se estima que el 50% de las personas sufre una alucinación hipnagógica (o su reverso, una alucinación hipnopómpicas, que son las que se producen al despertarnos, en el tránsito del sueño a la vigilia) alguna vez a lo largo de la vida.

¿Son estos fenómenos alucinatorios peligrosos para la salud?

Las alucinaciones hipnagógicas pueden ser síntoma de algún trastorno del sueño, como la parálisis del sueño ya mencionada, o algún otro que reviste mayor gravedad, como la narcolepsia. También, en el caso de aquellas personas que se creen las alucinaciones y las llevan al extremo de lo paranormal, pueden ser síntoma de posibles problemas de salud de tipo psiquiátrico o esquizofrénico.
Por regla general, sin embargo, estas alucinaciones tienen un carácter completamente benigno y si se producen de forma aislada los expertos recomiendan no darle mayor importancia. No obstante, en el caso de suceder de forma reiterada, durante un periodo de aproximadamente un mes seguido, sí se recomienda acudir a un especialista para estudiar si son síntoma de algún otro trastorno y, en ese caso, poner en marcha el tratamiento adecuado.
Como comentábamos con anterioridad, las alucinaciones hipnagógicas, que de forma muy frecuente está relacionado con vivencias acaecidas durante la jornada anterior, apenas tienen un duración de unos pocos segundos y, por regla general, al despertar al día siguiente, las personas que las padecen no tienen un recuerdo de lo sucedido.

Prevención de las alucinaciones hipnagógicas

En el desarrollo de las alucinaciones hipnagógicas pueden intervenir causas hereditarias (aunque no es lo habitual) o, como hemos dicho, ser éstas el síntoma de otro trastorno del sueño de mayor envergadura, en cuyo caso existiría un tratamiento que podría erradicar o disminuir su frecuencia.

persona con problemas de ansiedad

No obstante, también existen otras causas que puede provocar la vivencia de alucinaciones hipnagógicas en el tránsito de la vigilia al sueño, como son la ansiedad o el consumo de sustancias estupefacientes, en cuyo caso la prevención pasaría por el tratamiento de la ansiedad y por el cese del consumo de drogas.
La última causa en la aparición de las alucinaciones hipnagógicas la encontramos en el cansancio profundo, tanto derivado de la privación severa del sueño como de la existencia de horarios muy irregulares a la hora de conciliar el sueño. En estos casos, y como medida de prevención, se recomienda descansar las horas recomendadas (entre siete y nueve horas en el caso de los adultos) y tener establecida una buena rutina de sueño, con el fin de poder evitar estas inquietantes visiones nocturnas.
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Revista Educación Preescolar