Parálisis Cerebral Espástica: todos los detalles

La parálisis cerebral puede ser de tipos diferentes, siendo el más común de ellos la parálisis cerebral espástica, que consiste el no poder relajar los músculos. Obviamente los grados de parálisis cerebral pueden afectar en mayor o menor medida a cada persona que la sufre.
A continuación trataremos de explicar de la mejor forma las principales características de la parálisis cerebral espástica así como las mejores actividades para los niños que la padecen.

Parálisis cerebral espástica: definición y características

Los tipos de parálisis cerebral son los siguientes:
  • Parálisis Cerebral Espástica
  • Parálisis Cerebral Atetoide
  • Parálisis Cerebral Atáxica
  • Parálisis Cerebral Mixta
Los niños que padecen este tipo de parálisis cerebral, sufren la dificultad de poder controlar los músculos de su cuerpo, sobre todo en brazos, piernas o cabeza, que suelen estirarse y perder fuerza.

Causas de la parálisis cerebral espástica

Cuando las células nerviosas de la corteza de nuestro cerebro no funcionan de la forma correcta, se da este tipo de parálisis cerebral, que afecta aproximadamente a un 70% de los casos de parálisis cerebral.
Cuando hablamos de parálisis cerebral espástica, debemos tener claro el concepto de espasticidad, que tiene que ver con la rigidez.
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Características de la parálisis cerebral espástica

En general, la principal característica que define a la parálisis cerebral es esa dificultad por transmitir el mensaje que nuestro cerebro le intenta hacer llegar a nuestros músculos.
La parálisis cerebral, sea del tipo que sea, se puede dividir en tres grados de intensidad:
  • Leve: este tipo de parálisis cerebral no limita a la persona que la sufre, al menos en sus actividades cotidianas, a pesar de poder sufrir algún tipo de alteración física.
  • Moderada: los casos de parálisis cerebral que necesitan algún tipo de ayuda para poder realizar esas actividades cotidianas.
  • Severa: cuando la persona que sufre la parálisis cerebral necesita ayuda para todo tipo de actividad que desee realizar.

Sintomas de la parálisis cerebral espástica

Los síntomas que presenten pueden ser muy variados, en función del grado de parálisis que se sufra, pero también pueden:
  • Afectar a los dos lados del cuerpo o únicamente a un lado: un solo brazo, una sola pierna, …
  • Ser más severo en unas zonas que en otras.
  • Los músculos de un niño que presenta este tipo de parálisis cerebral están siempre muy tensos y no consiguen estirarse.
  • Al caminar los brazos se giran hacia los costados, las rodillas pueden llegar a tocarse, se apoya el peso del cuerpo sobre los dedos de los pies, …
  • Todas las articulaciones aparecen muy rígidas y no se llegan a abrir completamente.
  • Los músculos no tienen fuerza y se puede presentar con una falta total de movimiento en determinados músculos del cuerpo.

Actividades para niños con parálisis cerebral espástica

Desde Akros queremos aconsejarte algunos de los mejores métodos para el tratamiento de este tipo de parálisis, así como presentarte algunas actividades que se pueden realizar con niños que sufran este tipo de actividad, para motivarles y conseguir cierta evolución en su tratamiento.
La fisioterapia para parálisis cerebral es muy efectiva y no sólo les permite ejercitar los músculos que tienen atrofiados, sino que además consiguen relacionarse con otras personas, teniendo un objetivo común que es la superación.
No obstante, no debemos dejar todo en manos de la fisioterapia, sino que debemos complementarla con otras actividades que permitan mejorar la motricidad en los niños con este tipo de parálisis con el objetivo de ofrecerles una mayor autonomía.
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Actividades de exterior

Los niños que padecen este tipo de parálisis anhelan poder salir al exterior a realizar todas las actividades que siempre ven hacer a sus compañeros.
Las actividades al aire libre, que suponen algún tipo de actividad física les ayuda a relajar los músculos, por ejemplo aquellas que incluyan la natación, siempre con la supervisión de un adulto.
Acudir a parques donde pueda columpiarse o deslizarse por el tobogán, serán actividades muy positivas pues no tendrá que hacer gran esfuerzo y podrá relajarse para disfrutar del aire libre.

Actividades de interior

Si el tiempo nos impide salir, o el grado de parálisis es mayor, tenemos otras actividades de interior que podemos realizar.
Leer un cuento adecuado para su nivel de desarrollo o su etapa evolutiva, porque recordemos que la parálisis cerebral no tiene por qué suponer un retraso mental.
Bailar con ellos alguna canción que les guste especialmente, o mantenerlos frente a un espejo para ejercitar la postura erguida.
Las familias, amigos, profesores, personal sanitario, cuidadores, y todas las personas que se relacionen con el niño que sufre este tipo de parálisis cerebral, deben intentar motivarle continuamente, para que tenga ganas de seguir trabajando, aplaudiendo cada avance en el tratamiento por pequeño que sea.
Está en manos de todos nosotros conseguir que la integración de estos niños sea lo más fácil posible.
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Revista Educación Preescolar