Estimulación sensorial con perros de terapia.




Adriana Balderas.
Educadora y entrenadora canina.
Técnica en terapia asistida en animales



En la terapia asistida con perro, el perro es un gran aporte en la terapia sensorial ya que llega a ser el mayor motivador del usuario durante el desarrollo de la sesión, el perro cumple un rol fundamental, transformándose en un excelente compañero de juegos, un amigo incondicional que facilita la tarea de interactuar en forma activa con el medio ambiente para mejorar la organización de su sistema nervioso, ya que la integración sensorial es la habilidad de recibir, separar y organizar información del cuerpo y del mundo que nos rodea, ocurre automáticamente en el sistema nervioso central y toda esta información es recibida por el sistema nervioso a través de los canales sensoriales - vista, tacto, oído, gusto y olfato, pero además incluye sistemas menos conocidos como el sentido propioseptivo, (sentido de posición del cuerpo) y vestibular (fuerza de gravedad y movimiento del cuerpo en el espacio). 

El perro, desde el enfoque de la integración sensorial es una herramienta importantísima, no solo por ser un ser viviente, sino que establece una interacción espontánea con el niño favoreciendo su capacidad de respuesta mediante todos los estímulos sensoriales que por sus características el perro da; como la temperatura, textura de su pelo, humedad de la nariz y lengua, bigotes, etc. Para trabajar ejercicios en integración sensorial existen multitud de actividades que el terapeuta con gran creatividad puede incidir en el área que necesita trabajar con el niño, haciendo del perro una de las herramienta terapéuticas más útiles para la integración sensorial de niños con trastornos sensoriales. Sólo basta la creatividad del terapeuta y el correcto entrenamiento del perro y el manejo técnico del técnico en terapia, quien será el responsable del animal.
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