PROGRAMA DE ORIENTACIÓN Y MOVILIDAD PARA PERSONAS CON DEBILIDAD VISUAL GRAVE.


PROGRAMA DE ORIENTACIÓN Y MOVILIDAD PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL GRAVE.

La movilidad es indiscutiblemente un componente esencial de la libertad y la dignidad del ser humano y una de las claves de la independencia de las personas.

La movilidad nos permite interactuar con nuestro entorno, planteando relaciones interpersonales y sociales enriquecedoras, mejorando nuestras vidas hacia el desarrollo personal…

Virtualmente, las personas actuamos con naturalidad al ejecutar actividades que necesitan movilidad y orientación, sin ser conscientes de cómo lo hacemos. Sin embargo, para las personas con discapacidad visual grave estas acciones requieren un enfoque adaptado.

CONCEPTOS DE MOVILIDAD Y ORIENTACIÓN;

Para entender este enfoque vamos a plantearnos brevemente el significado de los conceptos de movilidad y orientación.

La Organización Nacional de Ciegos de España propone (ONCE): “Término profusamente definido en el contexto de la rehabilitación de las personas ciegas y deficientes visuales. Entre las distintas definiciones del término encontradas en la bibliografía sobre la materia figuran: capacidad, disposición y facilidad para desplazarse de un lugar a otro; facultad de moverse dentro del propio entorno; conjunto de técnicas que se emplean para enseñar a una persona ciega a caminar en solitario, ya sea valiéndose de bastón o perro guía; habilidad para desplazarse desde la posición fija que se tiene en un momento, a una deseada, en otra parte del entorno; capacidad de la persona discapacitada para desplazarse con autonomía en su entorno, sirviéndose en caso necesario de una ayuda.”

Nos vamos a referir a la movilidad como “movimiento completo de una persona que involucra un cambio de ubicación espacial bajo control de esta en relación a otros objetos o referentes que permanecen en posiciones fijas o no”. Así, el movimiento que nos interesa, es el tratamiento del traslado independiente del sujeto, que involucra a la persona pudiendo hacer sus propios juicios y decisiones sobre moverse, cuándo y hacia dónde hacerlo. Esta elección personal también implica cómo va a hacerse el movimiento (caminando, corriendo…), el promedio del movimiento (velocidad), el medio para viajar y la ruta a tomar.

Obviamente el concepto de movilidad visto bajo este prisma se entenderá como indisociable del concepto de orientación: “saber donde me sitúo” Estar “orientado” es tener el conocimiento de la posición física en relación a los objetos y otros lugares que se encuentren en el medio, usando puntos fijos que dan el conocimiento de “dónde estoy” aunque también se pueden usar puntos que se mueven en relación al sujeto.

La ONCE propone para el termino orientación: “Proceso por el cual la persona discapacitada visual utiliza los restantes sentidos para establecer su posición y su relación con respecto a los elementos del medio”. Complementado con el termino de orientación espacial como “Percepción de la posición relativa de los lugares y de las cosas en el espacio”.

La ONCE también determina el concepto del binomio orientación y movilidad: “Conjunto de técnicas que permiten el desplazamiento autónomo de las personas ciegas. Se trata de un concepto muy importante en este contexto, que tiene ya un corpus de conocimientos científicos amplios y una metodología de actuación práctica bien desarrollada”.

Estos conceptos así vistos nos permiten entender la importancia y el sentido que toman los conceptos de orientación y movilidad para las personas ciegas y nos podemos plantear las dificultades asociadas a todo tipo de actividad que requiera un desplazamiento independiente y voluntario. Además de los riesgos físicos (de caídas, choques…) y psicológicos (stress, miedo, sentimiento de impotencia…) existen todo tipo de problemas dificultando la movilidad independiente de estas personas. Afortunadamente, hoy en día, tenemos recursos permitiendo soluciones cada vez mas adaptadas.

Para no alargar una lista no exhaustiva, podemos resumir diciendo que las dificultades y las soluciones van a depender por mucho del mismo sujeto (edad, estado físico, psicológico, discapacidades añadidas, habilidades ya adquiridas etc.) y, por supuesto, del contexto socio-cultural en el que se encuentra.

La aplicación de un programa de orientación y movilidad a una persona ciega obedecerá a la evaluación inicial del sujeto y se irá ajustando a las necesidades cambiantes del mismo

OBJETIVOS: GENERAL Y ESPECIFICOS.



De manera general podemos decir que es el nivel de autonomía de la persona ciega que va a marcar los objetivos y las expectativas de tal programa, teniendo en cuenta que el mayor objetivo es lograr un aumento de su autonomía para orientarse y trasladarse, tanto en medios conocidos como desconocidos.

Otros objetivos son más específicos como:

• Tomar consciencia de su cuerpo, de los sentidos, oído, olfato, tacto, además de la autopercepción, el sentido kinestésico y la visualización con el fin de obtener mayor información y analizarla en concurrencia con el entorno.

• Desarrollar conceptos espaciales y conocimientos-organización del espacio (posición, ubicación, dirección y distancia …).

• Relacionar objetos con el medio ambiente, aprendizaje de movimientos independientes (posturas adecuadas al desplazarse, andar, gatear, caminar…).

• Conseguir localizar cosas y lugares de forma eficiente.

• Familiarizarse con distintos medios (calles, caminos de campo, lugares cerrados etc.) e identificar objetos, medios de transporte u otros y .

• Controlar otros conceptos de tiempo como horarios, días, meses, etc.

• Saber pedir ayuda y hacer preguntas eficaces.

• Conozca e utilice adecuadamente las técnicas y los apoyos a la movilidad.

• Aumentar la confianza en si mismo y sus capacidades…

Como ya dicho, todos estos objetivos se evaluaran según las necesidades, aptitudes y habilidades de la persona con discapacidad visual grave.

APOYOS A LA MOVILIDAD DE LA PERSONA INVIDENTE;

A pesar de la posible obtención de todos estos objetivos debemos tener en cuenta que una persona ciega nunca será totalmente independiente a la hora de desplazarse en medios abiertos (lo que si es posible en medios cerrados familiares y conocidos como el hogar, un aula de estudio…). Son numerosas las anécdotas que se refieren a personas totalmente ciegas que se movilizan independientemente sin contar con ningún tipo de apoyo, sin embargo, para nosotros (futuros profesionales) aparcaremos esta idea en los libros de cuentos porque una persona totalmente ciega no puede desplazase con seguridad sin ningún tipo de ayuda.

Los apoyos son varios y en ocasiones se pueden adaptar a la dificultad de la persona ciega.

• Guía vidente que requiere habilidades tanto del vidente como de la persona invidente, diferenciando el guía profesional o habitual (familiar) del guía puntual de forma transitoria.

• También añadiremos el apoyo del perro guía que puede tener algunas desventajas (obtención, coste, cuidados, no es eficiente para todas las personas y se necesitan ciertas condiciones de salud, madurez…) y puntos muy positivos que han dado resultados tanto al nivel de la movilidad en si como al nivel psicológico de los dueños (compañía, afecto, aumento de autoestima…).

• Existen cada vez mas apoyos de tipo tecnológico que se adaptan muy específicamente a las necesidades de estos sujetos pero tanto el coste como el desarrollo de estos productos impiden a muchas personas acceder a ellos con facilidad, seguramente dentro de unas décadas muchos de estos aparatos de alta tecnología tendrán otra dimensión mas popular.

• Sin duda el apoyo mas económico, simple y de fácil manutención es el bastón blanco, por esta razón en este programa de orientación y movilidad nos centraremos en él.

En un primer lugar veremos la instrucción al sujeto de técnicas necesarias antes de la utilización del bastón y seguidamente las técnicas de movilidad con bastón.

INSTRUCCIÓN AL SUJETO DE TÉCNICAS ANTES DEL USO DEL BASTON;

La instrucción preliminar tendrá como objetivo el entrenamiento a la movilidad. Empezaremos por cerciorarnos de que el sujeto ha adquirido los conceptos y habilidades necesarios de orientación y movilidad.

Seguidamente la instrucción tendrá como objetivo las técnicas de movilidad sin ayuda que introducen al uso del bastón blanco. Aquí vamos a describir algunas de estas técnicas más conocidas y utilizadas.

Técnica de rastreo

También se la conoce como técnica de seguimiento al tacto, técnica de deslizamiento con la mano o técnica de arrastre. Por lo general es la primera que se enseña en un proceso de entrenamiento. Permite a la persona desplazarse siguiendo una línea de referencia (como una pared o una mesa). Consiste en llevar el brazo más cercano a la línea guía unos 30 cm. por delante del cuerpo, a la altura de la cadera de modo que el dorso de la mano roce la pared u otra referencia. Los dedos deben estar semiflexionados a fin de evitar golpes o lastimaduras.

Con esta técnica puede invitarse al sujeto a reconocer un lugar interior (como puede ser el centro de rehabilitación). En un principio deberá usarla casi permanentemente para luego hacerlo sólo cuando lo necesite. Es importante enfatizar que esta técnica se usa en interiores ya que es frecuente que las personas quieran utilizarla en la calle donde está contraindicada.

Técnicas de protección personal

Se utilizan en interiores (tanto conocidos como desconocidos) con el fin de detectar obstáculos. Son la técnica de protección alta y la técnica de protección baja. La primera consiste en llevar el antebrazo formando ángulo recto con el brazo, a la altura del pecho. La segunda consiste en llevar el brazo extendido hacia delante cruzando el cuerpo, con la palma hacia el cuerpo y el dorso hacia delante. También se la conoce como técnica de brazo cruzando el cuerpo.

Estas técnicas deben indicarse para lugares interiores donde se presuma la presencia de obstáculos y se seleccionará una de las dos, o ambas combinadas según la característica de los mismos. Puede ocurrir también que sea útil combinar una de estas técnicas con la de rastreo.

Es muy importante que la persona sepa que estas técnicas tienen un alcance limitado ya que no detectarán obstáculos muy bajos (como una mesita ratona) o muy altos (como objetos colgantes). En casos donde se sepa o se presuma que hay objetos a la altura de la cabeza (como por ejemplo en un negocio de venta de artículos de iluminación) es recomendable protegerse con la mano en alto.

Técnica de localización de objetos caídos

Es muy importante su enseñanza tanto en personas con ceguera congénita como adquirida. En primer lugar se le recomendará al alumno que espere a que el objeto "termine de caer" o se detenga en caso de rodar, agudizando el oído para intentar detectar el sitio aproximado en donde se detuvo y acercarse a él. Es común, sobre todo en personas con ceguera reciente, que ante la caída de un objeto realicen movimientos bruscos, golpeándose con mesas o sillas con el consiguiente daño físico y moral. Por eso es necesario prevenirlos y anticipar posibles situaciones de riesgo. La forma correcta de buscar un objeto es agacharse con la espalda recta y con la mano protegiendo la cabeza. Una vez en el piso, realizar movimientos exploratorios concéntricos, con ambas manos, comenzando por la zona más cercana al cuerpo para luego alejarse. Algunas personas prefieren realizar movimientos laterales con ambas manos procurando que cada movimiento cubra más superficie que el anterior.


Utilización de puntos y pistas de referencia

Su localización y uso adecuado se entrena desde el comienzo de un proceso de enseñanza en Orientación y Movilidad. En un comienzo se aprovechará la circunstancia del reconocimiento del lugar de rehabilitación , escuela o servicio para dar a conocer y reconocer puntos y pistas. Es importante recalcar el carácter de posición exacta de los puntos (como el marco de una puerta) y la información menos precisa de una pista (como el olor del baño).

Una vez que se haya trabajado con abundantes ejemplos se estimulará al sujeto a buscar ante un recorrido determinado (tanto interior como exterior) puntos y pistas que favorezcan su deambulación y a reconocerlos al repetir el trayecto.

Algunos apoyos para las técnicas de orientación pueden ser de gran utilidad para orientarse y desplazarse como por ejemplo el mapa de movilidad: Representación gráfica en dos dimensiones y en relieve de un edificio público, un área urbana o una red de transportes públicos, ideada al objeto de facilitar el desplazamiento independiente de las personas ciegas y deficientes visuales. O un punto de información de estímulo auditivo, táctil, olfativo que pueda dar al sujeto información útil.

Después de haber trabajado estas técnicas de orientación y movilidad podremos introducir las técnicas que permiten el uso del bastón como apoyo técnico a la movilidad de estas personas con discapacidad visual grave.

TÉCNICAS DE MOVILIDAD CON BASTON BLANCO.

Aunque desde la antigüedad las personas ciegas han empleado algún tipo de palo de madera como sostén e identificación, el moderno bastón blanco data de los años 30 cuando se promulgaron las leyes civiles del "bastón blanco", y de los años 40 cuando se desarrollaron las técnicas fundamentales para la movilidad de los veteranos cegados durante la Segunda Guerra Mundial. En este medio siglo, el bastón blanco se ha convertido en un indicador de ceguera o de severo impedimento visual. Mediante el apoyo y las innovaciones de pioneros como Hoover, Bledsoe y Carroll, las técnicas de orientación y movilidad para los ciegos constituyen una disciplina enseñada por profesionales especializados en este campo.

El bastón

Lo conocemos como bastón largo, o de Hoover, o de movilidad. Generalmente se fabrica con tubos de aluminio hueco recubierto con material plástico. En el extremo inferior tiene una puntera metálica recambiable y en el superior una empuñadura que idealmente debe ser de goma para facilitar la toma. Puede ser rígido o plegable. Este último modelo trae en su interior un elástico grueso que posibilita su plegado generalmente en cuatro tramos. Con respecto a las ventajas y desventajas de uno y otro modelo podemos decir que el rígido es más durable y transmite mejor las sensaciones táctiles mientras que el plegable se destaca por su portabilidad siendo ideal para quien no necesita usarlo de forma permanente (por ejemplo quien posee ceguera nocturna).

En cuanto a la medida, debe llegar hasta la apófisis xifoides del esternón, siendo las medidas más comunes 1.05; 1.10; 1.15 y 1.20 metros. Es muy importante respetar la altura apropiada para cada persona ya que un bastón muy corto no permitirá anticipar lo suficiente los obstáculos u obligará a posturas incorrectas con el consiguiente perjuicio físico mientras que un bastón muy largo resultará incómodo y tampoco permitirá la toma correcta.

Las técnicas de uso


El entrenamiento en el uso del bastón largo debe ser progresivo, continuado y lo suficientemente prolongado como para cerciorarnos de que la persona lo utiliza en forma adecuada y segura. Existen varia técnicas de uso especifico del bastón durante el desplazamiento, veremos las siguientes: técnica diagonal, técnica base, técnica de tres puntos, técnica de contacto constante.

Técnica diagonal

Es la que se utiliza para deambular en interiores conocidos o desconocidos de poco riesgo ya que esta técnica no protege ante cualquier obstáculo. Consiste en colocar el bastón en forma diagonal al suelo y en un plano inclinado con respecto al frontal, delante del cuerpo a modo de parachoques y no de explorador. Se toma colocando la parte interna de la muñeca hacia abajo, con el dedo índice extendido y colocando el bastón a unos 30º del cuerpo de manera que la punta quede (sin tocar el suelo) delante del pie del lado contrario al que sostiene el bastón.

Técnica de arco o técnica básica.

Técnica de bastón introducida por el oftalmólogo Dr. Hoover durante la segunda guerra mundial. Consiste en mover generalmente el bastón de derecha a izquierda, en contraposición al movimiento de los pies, de forma que la persona ciega puede tocar oportunamente con su bastón lo que encuentre a su paso

Técnica de contacto constante.

Técnica de movilidad variante de la técnica base. Los procedimientos a seguir difieren únicamente en que el bastón no se eleva del suelo en ningún punto del arco que recorre.

Técnica de tres puntos.

Técnica de uso del bastón largo variante de la técnica básica que se emplea, por ejemplo, para seguir una pared hasta localizar el portal de acceso al edificio de destino.

Para un correcto uso del bastón es importante que (información de Fabiana Moon):

• La toma se efectúe de forma correcta, es decir con la muñeca apoyada en el centro del cuerpo, el dedo índice en extensión (a fin de posibilitar una buena percepción táctil e imprimirle direccionalidad al movimiento), ubicando el bastón extendido hacia delante de modo que la punta quede delante del pie que comenzará la marcha.

• La posición del brazo sea la adecuada, es decir que esté con el hombro relajado en posición primaria (sin que se extienda hacia delante ni hacia atrás, ni esté elevado ni caído), el brazo al costado y el antebrazo apoyado delante del cuerpo formando un ángulo de 90º con respecto al brazo de forma de posibilitar la correcta toma.

• El movimiento de la muñeca se realice en forma recta de derecha a izquierda evitando movimientos circulares que imprimirían al bastón una dirección incorrecta.

• El arco sea el adecuado, es decir levemente más ancho que el ancho del cuerpo de modo que al moverse el bastón anticipe en forma efectiva el sitio en que la persona va a pisar. El bastón debe tocar el suelo en los extremos derecho e izquierdo del arco levantándose levemente del piso (en el caso de la técnica de dos puntos) o deslizándose (en el caso de la técnica de contacto constante).

• El ritmo se realice de modo que el bastón toque el suelo del lado derecho mientras que el pie izquierdo se adelanta y viceversa.

Sólo si se tienen en cuenta todos estos aspectos a la hora de enseñar la técnica, la marcha será cómoda y segura. Es importante corregir errores de entrada ya que si se automatiza el movimiento de forma incorrecta provocará vicios posturales que repercutirán negativamente en la salud física de la persona y en su deambular. Ahora bien, en las personas adultas, suele ocurrir que cuando se inicia la enseñanza de la técnica rítmica se evidencien problemas que quizás hayan paso desapercibidos anteriormente como por ejemplo, imposibilidad de caminar en línea recta, falta de equilibrio, giros incorrectos, etc.

Es importante investigar si son la lógica y pasajera consecuencia de la falta de visión, en cuyo caso revertirán con simples ejercicios o si se trata de problemas neurológicos en donde se deberá hacer las conductas médicas correspondientes siendo la intervención de un kinesiólogo o psicomotricista de mucha ayuda.

La indicación de uso del bastón

En el caso de ceguera congénita hay distintas teorías acerca de cual es el momento más apropiado para introducir la enseñanza de la técnica de Hoover. Algunos autores indican la edad preescolar como la más adecuada mientras que otros desaconsejan su uso hasta una edad comprendida entre los diez y los doce años. Esta última postura no impide que se presente al niño previamente este auxiliar de ayuda a la movilidad, en forma de juego y sin exigencia de ningún tipo.

En cuanto a la persona con ceguera adquirida el momento de indicar el bastón variará con cada individuo dependiendo del grado de aceptación de su discapacidad. Quizás sea el tomar el bastón el momento de mayor significación real y simbólica de la nueva situación de no ver.

Es de vital importancia el respetar los tiempos individuales. Es el instructor quien deberá estar alerta al momento adecuado ya que de él dependerá en gran parte que el bastón sea vivenciado como símbolo de lástima o posibilidad de autonomía. Es deber del instructor velar por el desplazamiento seguro y autónomo de cada persona ciega no otorgando jamás un alta sin estar seguro de que este objetivo se haya cumplido, pero es potestad de cada individuo ciego la decisión sobre cual será su forma de movilizarse.

Ahora bien, hay casos en los que se desaconseja el uso del bastón como por ejemplo personas cuyos multiimpedimentos le impidan el uso correcto (debilidad mental severa, marcha inestable, demencia senil). También hay personas que lo necesitan sin ser ciegas, como por ejemplo quienes sufren de hemianopsias inferiores o quienes no lo necesitan en forma permanente, como por ejemplo quienes tienen funcionamiento visual inestable.

Podemos añadir que según Wier (1988), el bastón blanco aumenta la seguridad de quien lo usa a través de la extensión del sentido del tacto y es un símbolo para que las otras personas sepan que quien lo lleva es ciego. Sin duda que el aumento de seguridad es una gran ventaja para el portador del bastón blanco, pero la representación de éste como símbolo de ceguera puede percibirse como una desventaja porque externaliza la discapacidad "escondida" del impedimento visual. Al llevar la persona discapacitada visual este "símbolo estigmatizante" ya no puede "pasar" por ser una persona sin impedimento físico (Goffman, 1965).

La transición de la movilidad independiente al empleo del bastón blanco es potencialmente uno de los más difíciles y traumáticos períodos de la vida de las personas con significativa pérdida visual. La decisión de comenzar el entrenamiento no sólo está determinada por el grado de la pérdida; los factores físicos, sensoriales, cognitivos, ambientales y emocionales deben ser tenidos en cuenta tanto por el aprendiz como por el instructor.

El bastón blanco puede tener connotaciones negativas o positivas. Lamentablemente este representa incapacidad o enfermedad. Por ello, es comprensible que la persona que conserva cierto grado de visión sea reticente al uso del bastón que provoca ciertas reacciones sociales negativas. Sin embargo, se debe mirar al bastón como un facilitador del movimiento antes que como indicador de pérdida de movilidad. Permite a quien lo usa interactuar con las otras personas y con su propio ambiente.

MÁS ALLÁ DE NUESTRAS FRONTERAS.

Mirando hacia otro lado, vemos como William Rowland, Presidente del Consejo Nacional de los Ciego de Sudáfrica (South African National Council for the Blind) planteó una pregunta relevante, en la XI Conferencia Internacional de la Movilidad, para el colectivo de personas con discapacidad grave pero que se sitúan en países dichos de desarrollo o pobres.

“¿Cómo lograr la orientación y la movilidad barata y fácil para la gente ciega en los países en desarrollo?”

La orientación y la movilidad han sido llamadas las llaves de la independencia para la gente ciega. Esto es verdad, por lo menos en el sentido de que el problema muchas veces es llegar a los sitios y que el bastón blanco ofrece una solución elegante.

El uso de un bastón blanco “largo” combinado con una técnica de detección rítmica, le permite a la gente ciega viajar con seguridad y con gracia en la ciudad y en el campo. El aprendizaje de las destrezas de orientación y movilidad, se han convertido en la base de la capacitación para que las personas ciegas adquieran su independencia. Los maestros de estas destrezas son verdaderos profesionales y cuentan con una terminología específica, respaldado todo con investigaciones, tecnología y muchos cursos y conferencias de actualización.

Se trata de cómo hacer llegar los servicios de capacitación en orientación y movilidad a las comunidades más necesitadas, aún en situación “donde no hay instructores en orientación y movilidad”, como lo manifestó un delegado, haciendo referencia al tema de David Werner: “Donde no hay médico”. La Unión Mundial de Ciegos (World Blind Union) sostiene que los servicios de rehabilitación para las personas ciegas y parcialmente videntes, deben incluir los siguientes elementos básicos: orientación y movilidad, alfabetización, asistencia de baja visión. La labor de los instructores en orientación y movilidad es más que la enseñanza del uso del bastón, actualmente comprende también, destrezas de independencia.

En los países industrializados estos instructores son parte integral del equipo de capacitación en varios tipos de servicios, donde se trabaja individualmente con cada persona. Pero esta no es una solución práctica y barata para África o para ningún país en desarrollo.

¿Cómo se pueden ofrecer los servicios de orientación y movilidad en esos países?

En India y en otros sitios donde las organizaciones no gubernamentales han asumido el liderazgo, las agencias regionales y nacionales se han unido en este reto.

En el Optima College de Pretoria, Sudáfrica, se está usando un método de capacitación por grupo. En otras partes del mundo donde se practica la capacitación en grupo, los estudiantes van practicando por turnos, pero en Sudáfrica todos practican a la vez.

En Sudáfrica se usan por lo menos cuatro modelos de servicio para ofrecer capacitación en orientación y movilidad. Las agencias de áreas urbanas tienden a ofrecer los servicios de tipo tradicional en alguna instalación central o mediante programas de extensión a la comunidad. Por su parte, la organización South African Mobility Trust usan un equipo de instructores de orientación y movilidad, que se van usando según la demanda de servicios. Estos instructores se desplazan a distintas partes del país.

Una hipótesis fascinante y muy diferente fue presentada por Benny Pizer de la organización Christoffel Blindenmission, “en todas las comunidades del mundo hay por lo menos una persona que se interesa por las personas con discapacidad. Cuando hay falta de recursos, comenzamos con esa persona”.

Preocupándose por los crecientes informes de las personas ciegas que no se identifican con la campaña del Bastón Blanco, es importante un elemento final, además de que parece que el bastón es un instrumento para un fin, un instrumento para la libertad de movimiento, es también una herramienta para defender derechos.

Finalmente podemos concluir con William Rowland, “Cuando asumimos las responsabilidades del activismo, participando en manifestaciones en defensa de nuestros derechos o en oposición a las disposiciones del autoritarismo, ganamos confianza en nosotros mismos, con el bastón blanco en la mano. El bastón blanco no es tanto el símbolo de la ceguera, sino el símbolo de nuestra independencia como personas ciegas”.
0