Cultura urbana en clases

 

Convencido de que las clases de educación física tienen un rol muy importante que jugar en este sentido, decidió diseñar, junto a su colega Alexandra Ramírez, un nuevo método: “Educación valórica para el buen uso del tiempo libre”, conocido como E.V.A.L.U.T.I.L.E, el cual combina la aplicación de una disciplina física como el skate, el breakedance o el parkour, con la transmisión de valores propios de la cultura urbana.

Sin más que zapatillas, ropa holgada y la fluidez del movimiento, el profesor de educación física, Carlos Hidalgo, "saca la mala onda de las clases".
 
El año escolar sube el telón y muchas escuelas retoman el desafío de mejorar no sólo los aprendizajes de sus alumnos, sino también la convivencia y la deserción escolar.

Este es el mismo reto que Carlos Hidalgo, profesor de educación física, ha enfrentado los últimos seis años bajo una premisa: “es difícil lograr aprendizajes efectivos en climas hostiles”.

Convencido de que las clases de educación física tienen un rol muy importante que jugar en este sentido, decidió diseñar, junto a su colega Alexandra Ramírez, un nuevo método: “Educación valórica para el buen uso del tiempo libre”, conocido como E.V.A.L.U.T.I.L.E, el cual combina la aplicación de una disciplina física como el skate, el breakedance o el parkour -que exige extrema agilidad a sus practicantes-, con la transmisión de valores propios de la cultura urbana. “El parkour lo conocí viendo el video de un tipo que saltaba de una pared a otra. No había jueces ni reglas. Me volví loco con tanta libertad y decidí investigar más”, cuenta. Luego lo incorporó al nuevo método.

Actualmente, E.V.A.L.U.T.I.L.E se encuentra validado con buenos resultados en más de dos mil alumnos de establecimientos de todo Chile, desde los 3 años y hasta cuarto medio. Varios profesores han decidido incorporar el método voluntariamente y realizar talleres sin costo.

¿A qué se debe tanto éxito? A que “el método da poder al alumno a través de su propia experiencia, a diferencia de las clases de educación física tradicionales”, dice.

Autoestima y destreza
Fanático del hip-hop y del skate desde pequeño, Carlos Hidalgo reconoce que fue uno de esos tantos alumnos para los cuales no estaban pensados los programas. Por eso decidió cursar educación física, para innovar y abrir espacios para la cultura urbana en las escuelas.

“Esta es una forma de vivir con valores muy marcados. Experimentar la fluidez del movimiento de tu propio cuerpo, o arriba de una tabla de skate, y conocer tus límites. Eso te da poder, te vuelves más consciente de ti mismo y de tu entorno. Buscas tu superación personal, aumenta tu autoestima y el respeto por el esfuerzo de los otros, al tiempo que mejoras la destreza física”.

Él llevó el método y su experiencia a cinco colegios de la comuna de Quillota, entre ellos el Colegio Abraham Lincoln y la Escuela México. Cada mañana tomaba su tabla de skate -y cuatro más, para sus alumnos- y frente a la mirada suspicaz de los demás profesores comenzaba su sesión: “Lo único que pido es ropa cómoda, zapatillas y respeto”.

Hidalgo comenta que “E.V.A.L.U.T.I.L.E,” es una herramienta pedagógica en que “lo más importante son las dinámicas de respeto y retroalimentación positiva. El profesor se reconoce como guía, que comparte su experiencia y conocimiento. No hay cabida para garabatos, violencia ni malos tratos entre compañeros. Existe, por ejemplo, la expresión ‘No vino’, porque aquí no viene el que tira mala onda. Es una experiencia de aprendizaje en valores y en libertad”.

PRINCIPIOS DE “E.V.A.L.U.T.I.L.E.

En el movimiento de la persona no hay errores, todo es parte del aprendizaje.

El alumno es el principal agente.

La cultura urbana y sus actividades relacionadas son el vehículo para la entrega de valores.

Las actividades no son meras aplicaciones pedagógicas, sino que apuntan a un estilo de vida.

El profesor no enseña ni adoctrina bajo sus propias ideas. Él es un guía que comparte sus conocimientos teóricos, prácticos y de vida.

Los profesores deben proporcionar todos los feedback positivos y neutros necesarios, de acuerdo con su propia experiencia práctica, como facilitadores del aprendizaje.

La entrega de los contenidos debe comenzar siempre por lo más básico para luego aspirar a avances.

Este artículo es parte de la serie que el Área de Educación de Fundación Chile publica semanalmente en el diario Las Ultimas Noticias.
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