domingo, 19 de febrero de 2012

El “bullying” o acoso escolar crece en la Argentina

En Estados Unidos, algunos padres con hijos víctimas de este tipo de agresión, a causa de defectos físicos, los someten a cirugías para liberarlos de las eventuales “cargadas” de sus compañeros. Desde Bullying Cero Argentina afirman que “el fenómeno aumenta día a día" y dada su complejidad no alcanza con el quirófano para solucionarlo

El acoso escolar, también denominado “bullying”, es un problema que siempre ha existido en los ámbitos educativos, pero en la actualidad se buscan estrategias que sirvan para aliviar el maltrato de los escolares, sometidos a situaciones de agresión. La forma de las orejas o el tamaño de la naríz pueden convertirse en objeto de burla en el aula y algunos padres eligen operar a sus hijos para evitarles el mal rato. Sin embargo, para los especialistas, el "defecto" físico es apenas un detonante del conflicto que no se soluciona con la cirugía de un día para el otro.

“Hay que aclarar desde el comienzo que no cualquier situación de broma o cargada en perjuicio de un niño o adolescente, dentro del ámbito escolar, es considerado bullying. Para hablar de acoso escolar tiene que haber un grupo que tome de punto a un compañero en particular y que repita el hostigamiento de forma repetida y sistemática”, explicó a Rosario3.com, Flavia Sinigagliesi, pediatra integrante del equipo Bullying Cero Argentina, una organización multidisciplinaria que trabaja en el tema.

“Cada año llegan más niños hostigados con trastornos en la esfera psicológica que interfieren en su desempeño cotidiano. Por eso empezamos a investigar este tema ya que es imprescindible actuar y no dejar que esta «epidemia» avance”, señaló la médica.

El hostigamiento puede ser diferente según las edades, el género, el entorno, la reacción de los demás y la condición socioeconómica, entre otros factores, y puede tener diferentes manifestaciones. Poner sobrenombres, insultar, poner en evidencia defectos físicos o menospreciar al compañero que se ha elegido para hostigar (bullying verbal). Ignorarlo, hacerle el vacío, inventar historias falsas, contar intimidades, no invitarlo a reuniones o no sentarse con él (bullying social). Pegarle, tirarle las cosas, hacerle zancadillas, robarle tareas o útiles, tirarle objetos, ensuciarlo, atarlo, al compañero hostigado (bullying físico). Este último es mucho mas frecuente entre los varones y la exclusión social entre las mujeres.

“También es necesario dejar en claro –a raíz de ciertos planteos realizados por algunos padres– qué situaciones no constituyen bullying, para evitar confusiones –precisa Sinigagliesi–; no ser amigo de alguien no es bullying, no querer pasar tiempo con alguien no es bullying, en ese caso se trata de opciones y preferencias que todos los chicos tienen”.

El perfil del hostigador y del hostigado

“Algunos especialistas consideran víctima al hostigado y victimario al hostigador, pero en realidad, en alguna medida ambos son afectados por el bullying. El niño hostigado tiene más riesgo de padecer enfermedades psíquicas y fisicas tales como depresión, fobia escolar, ansiedad, trastornos de aprendizaje, cefalea y dolor abdominal, entre otros síntomas. Pero se observó que el hostigador también puede padecer cuadros de ansiedad, trastornos de conducta y baja autoestima” explicó la pediatra.

“A su vez, un niño hostigado puede transformarse en hostigador, y este es el que tiene peor pronóstico.
Hay niños que son buleados en un medio y en forma reactiva buleadores en otro ambiente. Esto se da con niños maltratados por sus padres o hermanos, que en la escuela son hostigadores. Por otro lado –afirma la médica– los espectadores también pueden padecer cuadros psiquiátricos si lo que ven es muy grave y no tienen posibilidad de frenarlo”.

Las estrategias para prevenir y resolver el acoso escolar

Las intervenciones para solucionar el problema no son iguales para todos los casos y hay que evaluar cada situación, sugieren desde Bullying Cero Argentina. De todos modos, recomiendan asistir tanto al agredido como al agresor. Si se detectan conductas de acoso hay que detenerlas en el momento en que se producen.

“El problema es complejo, por lo tanto solucionarlo es también bastante complejo. Por eso no alcanza con llevar al niño al quirófano para ponerle fin al hostigamiento”, sostiene Sinigagliesi y enumera algunas claves para prevenir el bullying en el colegio.

Identificar conductas de hostigamiento, armar reglamento de convivencia entre los alumnos, fomentar la ayuda entre pares, diseñar métodos de resolución de conflictos entre pares, corregir al alumno ante cualquier conducta de exclusión de un par, amonestar ante cualquier conducta agresiva ya sea física o verbal, fomentar actividades de convivencia, poner supervisión en el recreo, armar un sistema para que los alumnos puedan reportar casos de hostigamiento, armar reuniones entre padres y profesores, enseñar a los alumnos que el que ayuda a un compañero nunca es un "buchón".

“En caso de que se detecte un caso de Bullying hay que detener la agresión, citar a los padres del agresor y del agredido para informar la situación (por separado), intentar que el agresor se identifique empáticamente con el acosado, elaborar con el hostigador un compromiso por escrito de no agresión y enseñar técnicas de afrontamiento al hostigado para que pueda afrontar futuras situaciones conflictivas.

Lo que no hay que hacer
Los padres del niño o adolescente agredido se sienten dolidos y suelen reaccionar de manera incorrecta para eolucionar el conflicto. Bullying Cero Argentina recomienda “no ir a hablar con los padres del agresor personal o telefónicamente. No ir a protestar en forma agresiva al colegio y no incitar a que el niño se defienda. Es evidente que si no se ha defendido hasta ese momento es porque no puede hacerlo”, concluyó la especialista.

El bullying en Estados Unidos

Tanto las cifras de cirugías plásticas en niños y adolescentes como las estadísticas de bullying en Estados Unidos son alarmantes.

Una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Salud indica que un 77 por ciento de los estudiantes de ese país han sido acosados alguna vez por un compañero de forma mental, verbal o física.

La práctica quirúrgica actualmente más popular entre adolescentes que quieren evitar el hostigamiento es la otoplastia. Sin embargo, la mayor parte de especialistas coincide en que un grupo muy reducido de adolescentes tuvo un impacto positivo en su desarrollo emocional y psicológico tras una cirugía.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hostigar a una persona, aunque sea entre niños, debe de ser visto como un delito. Si desde chicos se le enseña a los niños a respetar a sus compañeros, de grandes no tendrán problemas con la justicia.

http://marianabolanoscalderon.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Con todo respeto, pero si metemos preso a cada niño por eso, sería muchísimo peor, por favor me vas a decír que aunque sea nunca fuiste hostigad@ o no fuiste hostigad@r ? Estuve de los dos lados del mostrador, fuí hostigada y fuí hostigadora sé como se siente, el hostigador tiene MUY baja autoestima y solo busca eso porque tiene un grupo que lo apoya y lo hace sentir apoyado. Y el hostigado piensa que nadie lo comprende y luego "intenta ser como los demas" y a su vez por hacerlo busca a alguien más debil que él, lo hostiga y sus hostigadores lo respetan.
No creo que la solución sea encarcelar, la solución es que la escuela este atenta, los maestros también, y si es necesario que la escuela tenga un psicologo para que los niños lo utilicen, pero no le llamen psiocologo, ya que eso para ellos es sinónimo de "loco", diganle persona de apoyo, o alguien que te escuche.

Anónimo dijo...

como llega a la argentina el termino bullying

Anónimo dijo...

como llega a la argentina el termino bullying?????????

Anónimo dijo...

ES CULPA DE LOS DOCENTES QUE SON MUY NABOS NO SE DAN CUENTA QUE ARRUINAN VIDAS CON SU FLOJA ACTITUD DE NO DARLE IMPORTANCIA POR QUE SON COSAS DE CHICOS SEGUN ELLOS Y LO PEOR ES QUE NO LES IMPORTA NADA EL TEMA Y ENCIMA NO TIENEN LAS HERRAMIENTAS PARA SOLUCIONAR EL TEMA

Anónimo dijo...

creo que primero hay que ver las situaciones familiares de los niños en sus casa por ahí empiezan el perfil del hostigador siempre es por problemas en la casa hay que recordar que los niños pasan pocas horas en la escuela y el resto del día están en la casa o por ahi si los padres trabajan, los limites se empiezan por casa.