domingo, 17 de octubre de 2010

ALTAR DE MUERTOS

Por: Bertha Sola Valdés
Fuente: esmas.com

Crea tu propia ofrenda y conserva tus tradiciones

Poner el altar de muertos en la casa requiere de mucho ingenio e imaginación porque cada cosa tiene un significado muy especial.El altar se coloca para recibir a los muertos que visitan a sus familiares, por lo que se les tiene que dar gusto con aquello que era de su agrado mientras vivían y tiene tres niveles, la parte alta representa el cielo y ahí se colocan las imágenes de los santos, en medio está el limbo y ahí va la foto de los muertitos y la tercera la tierra y en ella se colocan todas las ofrendas.
Alrededor debe llevar un arco que simboliza el permiso que da San Pedro para que las almas puedan salir y regresar al paraíso y enfrente que coloca un caminito de pétalos de flor de cempoatxóchitl para que los muertos se guíen ayudados por su color amarillo fuerte.

En un altar no pueden faltar, sillas para todos los difuntos, sus fotos, la imagen de algún santo, sal, agua, velas, comida, flores de cempatzóchitl, siempreviva, terciopelo o nube. También se colocan papeles picados, figuras de calaveras en barro o cartón, ollas de barro, copales con incienso, calaveras de azúcar con el nombre del muertito, un petate y objetos personales preferidos. Los altares dedicados a las ánimas de los niños muertos incluyen juguetes, dulces y otras golosinas de azúcar llamadas "alfeñiques".
Bajo el altar, se coloca un petate y junto unas sillas para que descansen los difuntos después de su largo recorrido. La foto del difunto es para recordar cómo era en vida, el altar puede ser para varios muertos al mismo tiempo.
Los alimentos son colocados y una vez que el "alma" ha visitado su altar, al probarlos les quita su olor y sabor, es decir les quitan la esencia y con ello quedan muy satisfechos.
En la mesa se colocan vasos con agua, que sirven para que los difuntos que vienen del purgatorio se refresquen y beban para que sus pecados se purguen o sea se perdonen. La sal se coloca para los niños que murieron sin ser bautizados.
Las velas simbolizan la luz contra la oscuridad de la muerte. Sirven para iluminar el camino de los difuntos para que lleguen con bien, generalmente se colocan en candeleros de barro, uno por cada difunto y otro más por las almas olvidadas.
La comida es uno de los elementos más importantes de la ofrenda porque se pone todo aquello que al difunto le agradaba. Así no falta mole, arroz, pipián hojaldras, chilitos, tamales, "pezuñas" o pan blanco, dulce de calabaza o tejocote, agua y algunas bebidas mexicanas, como el tequila y el pulque o una botella de licor. También se ponen frutas de temporada como naranjas, mandarinas, guayabas, cañas, jícamas, melones.
La mesa es cubierta y decorada con papel picado, que son mantelitos de papel de china, que recortados cuidadosamente presentan imágenes de la muerte y un sin fin de formas y figuras. Generalmente se usa el color naranja, que representa el luto prehispánico o el morado que es el color de luto de la Iglesia Católica. Se supone que a través del papel picado pasan los espíritus de los difuntos, por eso se colocan también en las puertas y colgados de pared a pared.
El copal con incienso quemándose, es para que las almas adultas se guíen a través del olor. Para guiar a las almas de los chiquitos, se colocan ofrendas desde la puerta para que sepan bien a dónde los esperan.
Las calaveritas de dulce están hechas con azúcar, agua hervida y limón. Se decoran con papel metálico en los ojos y betún de colores para los detalles de la cara. En la frente llevan el nombre de la persona viva o muerta a quien se van a ofrecer.
El pan de muerto es una sabrosa tradición mexicana, sobre él se colocan bolitas de la misma pasta que simbolizan las lágrimas y unas tiritas que supuestamente son los huesos. Tomado con un espumoso y calientito chocolate es delicioso.
Alrededor del altar los familiares y amigos se ponen a platicar para que su conversación no permita escuchar el "rechinar de los dientes" de los difuntos.
Otra tradición mexicana es la elaboración de "calaveras en verso", que resaltan en broma las características de algún político, familiar, artista o cualquier persona. Las rimas siempre van acompañadas por la calaca, la pelona, la flaca, la muerte y otros apodos que se la a la muerte.
Además de lo anterior, los niños en México celebran este día pidiendo su "calavera" o su "quinsanto" como le llaman en Chiapas, al tiempo que recitan lo siguiente: "Angeles somos y del cielo bajamos pidiendo quinsanto, para que comamos".
En muchos mercados y lugares podemos encontrar figuras diversas de la muerte, en papel, piñatas, títeres y otros juguetes que nos recuerdan que la muerte es parte del ciclo de la vida y que los mexicanos nos podemos reír de ella.





1 comentario:

adelushka dijo...

por decir alguna que sea muy facil.. y donde losniños hagan toooooooooddddddoooooo.... tendras mas ideas... seria de mucha ayuda